A pocas horas de asumir como Presidente de la República, José Antonio Kast presentó su renuncia al Partido Republicano, colectividad que él mismo fundó, cumpliendo así uno de los compromisos que había anunciado durante la campaña presidencial.
La decisión se concretó la mañana de este 11 de marzo, en la antesala de la ceremonia de cambio de mando en el Congreso Nacional, instancia en la que el exdiputado será investido como nuevo jefe de Estado.
Kast ya había adelantado que dejaría la militancia antes de asumir el cargo, con el objetivo de gobernar sin pertenecer formalmente a un partido político mientras ejerza la Presidencia.
Las razones de la renuncia
En ese contexto, el propio líder republicano había reconocido anteriormente que se trataba de una determinación compleja, considerando su rol en la creación de la colectividad. “Para mí no es fácil renunciar al Partido Republicano, del cual soy uno de sus fundadores, pero entiendo que lo que se necesita hacia adelante es un Presidente de todos los chilenos”, señaló en su momento.
Desde el partido también habían confirmado que la salida debía concretarse antes del 11 de marzo, destacando el carácter simbólico de la medida.“Lo que corresponde es que el Presidente de la República no tenga militancia política”, sostuvo previamente el timonel de la colectividad, Arturo Squella, al referirse al compromiso adoptado por Kast durante la campaña.
La renuncia marca uno de los últimos pasos previos al inicio del nuevo gobierno, que comenzará oficialmente este miércoles con la ceremonia de cambio de mando, en la que el mandatario recibirá la banda presidencial y la piocha de O’Higgins en el Congreso Nacional.
