Nuevos informes periciales encargados por la Fiscalía Metropolitana Oriente a la Policía de Investigaciones buscan aclarar el triple homicidio ocurrido el 18 de octubre de 2025 en la comuna de La Reina, caso que mantiene en prisión preventiva a Jorge Ugalde, cuñado de la víctima principal, el camarógrafo Eduardo Cruz-Coke.
LEE MÁS: Triple crimen en La Reina: El único imputado, Jorge Ugalde, escribió carta desde la cárcel
Los análisis bioquímicos realizados por la PDI revisaron distintas muestras de material genético recogidas en el sitio del suceso, entre ellas manchas de sangre encontradas en manillas de puertas, un lavamanos y diversos objetos dentro del inmueble ubicado en calle La Cañada, donde fueron hallados los cuerpos.
De acuerdo con los informes, obtenidos por La Tercera, parte de las muestras corresponde a la propia víctima, mientras que en otras se detectó la presencia genética de Ugalde. Sin embargo, los resultados no lo sitúan directamente en el momento del crimen, lo que para la defensa abre dudas sobre su participación.
La defensa argumenta
El abogado Marcelo Castillo, quien representa a Ugalde y a su esposa Trinidad Cruz-Coke, sostuvo que los peritajes no acreditan que su defendido haya intervenido en la muerte de los menores. Según explicó, aunque se encontraron rastros del imputado en la manilla de la habitación donde estaban los cuerpos, no hubo coincidencias en las fundas de las almohadas que habrían sido utilizadas para asfixiar a los niños.
Los informes también descartaron la presencia genética de Trinidad Cruz-Coke en el lugar del crimen, lo que coincide con su versión de que se encontraba fuera de Santiago al momento de los hechos.
La hipótesis de la Fiscalía
El crimen quedó al descubierto cuando Carabineros ingresó al domicilio y encontró a Eduardo Cruz-Coke muerto con múltiples puñaladas en el cuello, mientras que sus dos hijos estaban sin vida en un dormitorio, aparentemente asfixiados.
En un comienzo se investigó la posibilidad de un parricidio seguido de suicidio, pero posteriormente la indagatoria se centró en el entorno cercano de la víctima, lo que derivó en la detención de su cuñado Jorge Ugalde.
De acuerdo con la autopsia del Servicio Médico Legal, los menores habrían sido previamente sedados con zopiclona, lo que explicaría la ausencia de signos de defensa antes de morir por asfixia.
Para la Fiscalía, el móvil del crimen podría estar relacionado con un conflicto económico de carácter hereditario, tesis que la defensa rechaza.
