La jornada de este 24 de marzo estuvo marcada por una creciente tensión social en la capital del país. Tras la confirmación de un reajuste sin precedentes en el valor de los combustibles, diversos sectores ciudadanos convocaron a manifestaciones de descontento que se concretaron durante la tarde y noche en puntos estratégicos de la principal urbe del país.
Interrupción del servicio en Metro Los Leones y Línea 1
El primer hito de la jornada ocurrió poco antes de las 20:00 horas, cuando un grupo de estudiantes secundarios realizó una intervención en el Metro de Santiago. Los manifestantes se sentaron en el borde del andén de la estación Los Leones, obligando a la empresa estatal a suspender el tránsito de trenes por razones de seguridad.
La acción estuvo acompañada de consignas directas contra el Gobierno de José Antonio Kast y su política económica. A través de sus canales oficiales, la empresa de transporte informó: “Por personas sentadas en el andén, tuvimos un corte de corriente en estación Los Leones. Ya restablecimos y trabajamos para mejorar la frecuencia”. El bloqueo generó retrasos significativos en toda la Línea 1, afectando a miles de pasajeros en plena hora punta.
Cacerolazos en Santiago Centro, Macul y Providencia
De manera paralela a lo ocurrido en el sistema de transporte, se registraron expresiones de protesta desde el interior de hogares y edificios. Cumpliendo con convocatorias difundidas previamente en redes sociales, a las 20:00 horas comenzaron a escucharse cacerolazos en diversos cuadrantes de la capital.
Reportes ciudadanos en plataformas como X consignaron ruidos de protesta en el barrio Bellas Artes, así como en las comunas de Macul y Santiago Centro. Estas manifestaciones buscaron visibilizar el rechazo ciudadano al impacto que el “bencinazo” tendrá en el costo de la vida y la inflación.
El impacto económico: Alza histórica de bencinas confirmada por Hacienda
El descontento ciudadano responde a las cifras entregadas por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien adelantó que desde este jueves 26 de marzo las bencinas registrarán un aumento de $370 por litro, mientras que el petróleo diésel lo hará en $580. Esta medida responde, según el Ejecutivo, a la crisis internacional derivada del conflicto en Irán y al agotamiento de los fondos de estabilización.
Quiroz ha enfatizado que mantener el precio actual de los combustibles tiene un costo para el Estado de “140 millones de dólares por semana”, lo que ha forzado al gobierno a aplicar este ajuste drástico. Para intentar mitigar el efecto en los sectores más vulnerables, el Gobierno anunció medidas como el congelamiento de tarifas de los buses RED hasta diciembre y un subsidio mensual de $100 mil para taxistas.
Sin embargo, la magnitud del alza ha generado críticas transversales, incluyendo a figuras de la oposición como la exministra Carolina Tohá, quien ha cuestionado la celeridad de estas decisiones.
