Ante los anuncios del Gobierno sobre proyectos de ley que permitirían la revisión de mochilas en colegios, el Colegio de Profesores fijó su postura frente a estas medidas. Desde el gremio indicaron que no existe una oposición directa a este tipo de acciones, siempre que sean definidas por las comunidades educativas.
Sin embargo, enfatizaron que este tipo de iniciativas no constituye una solución definitiva frente a la violencia escolar. También mencionaron que lo mismo aplica para la instalación de pórticos detectores de metales, los cuales podrían implementarse según las necesidades específicas de cada establecimiento.
Violencia escolar requiere medidas integrales, no sólo control de acceso
El presidente del gremio docente, Mario Aguilar Arévalo, sostuvo que “frente a un tema tan importante, grave y serio como es el de violencia en las escuelas, tenga un enfoque que le otorgue la debida profundidad e integralidad que este asunto requiere. Esto no se va a resolver únicamente con pórticos o con la revisión de mochilas”.
En la misma línea, agregó: “Nosotros no nos oponemos si una comunidad escolar siente la necesidad de instalar un pórtico o revisar mochilas para su tranquilidad, pero no creemos que sea la solución de fondo y en eso lo alertamos”.
Estas declaraciones refuerzaron la idea de que las medidas de control, como la revisión de mochilas, pueden ser complementarias, pero no abordan las causas estructurales de la violencia en las escuelas.
Salud mental y políticas públicas, eje del debate sobre violencia escolar
El dirigente también explicó que el fenómeno tiene raíces profundas: “este es un problema demasiado profundo, con raíces de orden social que tiene que ser abordado principalmente desde la salud mental. Cualquier medida que se tome, si no se aborda con políticas serias, efectivas, con recursos, con el apoyo profesional necesario en los distintos colegios de Chile respecto al tema salud mental, el problema no va a tener solución”.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades para que el debate no se limite a anuncios. “ojalá esto no termine solo en avisos, en anuncios que son más bien comunicacionales, que pueden tener un enfoque efectista, pero no efectivo y sin perjuicio que en determinados lugares puedan ser necesarias esas medidas respecto al control de ingreso. El problema de fondo no se va a resolver con eso, sino con un enfoque integral y en especial abordando la salud mental”.
