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Rodrigo Rojas Vade declara ante la PDI: Los peritajes técnicos que desmoronan la tesis del secuestro

El análisis de geolocalización descarta traslados forzosos, mientras la fiscalía investiga la compra de materiales utilizados para maniatarlo en la Ruta 78.

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Foto: (Especial)

Este lunes, el exmiembro de la Lista del Pueblo, Rodrigo Rojas Vade, acudió a las dependencias de la BIPE-Antisecuestros de la PDI para entregar un nuevo testimonio sobre el incidente ocurrido en marzo.

En esta oportunidad, el técnico en prevención fue acompañado por su madre para abordar las inconsistencias entre su relato inicial y las pruebas recopiladas por el Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía.

La nueva declaración y el contraste con las 995 conexiones telefónicas

La diligencia, que se extendió por casi una hora, buscaba que Rojas Vade explicara la eventual no intervención de terceros en el suceso donde fue hallado rociado con bencina a un costado de su vehículo. Según los peritajes de la PDI, difundidos por Biobio Chile, el celular del imputado registró más de 995 conexiones a antenas de telefonía en los días previos, evidenciando un escaso movimiento fuera de su hogar en Pomaire.

Este análisis técnico debilita la teoría de un posible secuestro, ya que la geolocalización muestra que el exconstituyente no fue trasladado a otros lugares la madrugada en la que habría sido agredido. Al ser consultado anteriormente sobre los detalles del ataque, las únicas respuestas de Rojas Vade fueron: “No me acuerdo” y “no recuerdo nada”. Lo único que aseguró recordar fue que salió de su domicilio para comprar cigarrillos.


Amarras de plástico y levantamiento del secreto bancario

Un punto crítico en la investigación es el hallazgo de amarras de plástico en el sitio del suceso. Tras un registro en el domicilio del exconvencional, la PDI encontró elementos con números de serie coincidentes con los plásticos usados para maniatarlo. A raíz de esto, el Juzgado de Garantía de Melipilla autorizó el levantamiento del secreto bancario para determinar si el propio Rojas Vade adquirió estos materiales.

Además, los peritajes realizados a un lápiz en el asiento trasero de su automóvil Citroën C3 azul no arrojaron huellas dactilares de terceros. Por otro lado, los exámenes del Servicio Médico Legal confirmaron que el sujeto no presentaba alcohol en su cuerpo al momento de ser encontrado en la Ruta 78.

El impacto de las “funas” en Uber y Cabify como contexto del caso

La investigación también considera el complejo escenario personal que enfrentaba el exconvencional, quien fue condenado por estafa residual en 2023 tras fingir un cáncer. Antes del incidente, Rojas Vade trabajaba como conductor en aplicaciones como Uber o Cabify, empleo que se vio afectado por campañas de desprestigio digital bajo la consigna “Evade el Uber de Rojas Vade”.

Bajo la principal hipótesis de la fiscalía, el hecho se trataría de un autoatentado, buscando acreditar que no hubo agresión externa ni secuestro político, como se perfiló inicialmente. Por ahora, la evidencia técnica y el tráfico de llamadas, limitado a su círculo familiar, continúan bajo estudio para cerrar el círculo sobre lo ocurrido en las cercanías de Melipilla.

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