Tras más de siete años de litigio en tribunales australianos, la justicia de Australia resolvió autorizar la extradición de la chilena Adriana Elcira Rivas, exagente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), quien es requerida en Chile por su presunta participación en delitos de secuestro y tortura durante la dictadura de Augusto Pinochet.
La decisión fue adoptada por el Tribunal Federal australiano, que respaldó la solicitud presentada por el Estado chileno en 2019. Rivas, hoy de más de 70 años, había sido detenida ese mismo año en el estado de Nueva Gales del Sur, tras décadas residiendo en el país oceánico, donde trabajó como niñera y limpiadora en el sector costero de Bondi.
De acuerdo con antecedentes judiciales recogidos por Meganoticias, la imputada es vinculada a una unidad operativa de la DINA encargada de aplicar torturas físicas y psicológicas contra opositores del régimen militar. En su contra pesan siete cargos por secuestro agravado cometidos en 1976, entre ellos el caso de una mujer embarazada de cinco meses cuyo paradero sigue siendo desconocido.
Otro de los casos incluidos en la causa figura el de Víctor Díaz, subsecretario general del Partido Comunista, detenido el 10 de mayo de 1976. Según registros judiciales, fue trasladado a un recinto clandestino en las afueras de Santiago, tras lo cual se perdió su rastro.
Durante el proceso, la defensa de Rivas intentó frenar su extradición mediante diversos recursos legales. Entre sus argumentos, sostuvo que la acusada podría enfrentar un juicio por crímenes de lesa humanidad y que los delitos imputados se encontrarían prescritos.
Sin embargo, el juez Michael Lee desestimó estos planteamientos, afirmando que no existían errores en la jurisdicción ni en la decisión adoptada por las autoridades australianas. En su resolución, el magistrado validó la legalidad del proceso y descartó irregularidades en la orden de extradición, en una audiencia que contó con la presencia de representantes diplomáticos chilenos.
La instancia judicial también estuvo marcada por la presencia de familiares de víctimas de la dictadura, quienes siguieron de cerca las jornadas en el tribunal, aunque no todos pudieron estar presentes al momento de conocerse el fallo.
Con esta resolución, se abre el camino para que Adriana Rivas sea trasladada a Chile y enfrente a la justicia por los crímenes que se le imputan, en una causa que vuelve a poner en el centro la búsqueda de verdad y justicia por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura.
