En un contexto donde más del 60% del tiempo de los abogados se destina a la revisión de fuentes, la llegada de nuevas tecnologías comienza a redefinir el ejercicio profesional en Chile. En esa línea, la empresa Trifolia lanzó una versión gratuita de su plataforma de inteligencia artificial especializada en derecho chileno, marcando un hito en el acceso a herramientas legales avanzadas.
La incorporación de inteligencia artificial en el ámbito jurídico dejó de ser una tendencia futura para convertirse en una transformación concreta. Con este lanzamiento, Trifolia abre el acceso a un sistema que hasta ahora estaba principalmente disponible para grandes estudios, tensionando un modelo históricamente basado en el acceso restringido a información de calidad.
La plataforma permite a abogados, estudiantes y otros usuarios realizar consultas que integran jurisprudencia, legislación y doctrina, entregando respuestas estructuradas y con respaldo verificable. Este cambio no solo reduce los tiempos de investigación, sino que también impacta en la forma en que se construyen argumentos y estrategias legales.
A diferencia de otras soluciones que limitan significativamente sus versiones sin costo, la propuesta de Trifolia incorpora funcionalidades clave para la práctica diaria. Entre ellas, búsquedas integradas en distintas fuentes del derecho chileno, acceso a citas verificables y vínculos directos a documentos oficiales.
El sistema contempla un uso de hasta dos consultas diarias, además de historial de conversaciones, lo que permite abordar problemas reales y validar hipótesis jurídicas con rapidez. En la práctica, tareas que antes podían tomar horas —o incluso días— hoy pueden resolverse en minutos, manteniendo estándares de rigor profesional.
Este avance también pone en evidencia una brecha dentro del sector legal. Mientras otras industrias han adoptado procesos automatizados, parte importante del ejercicio del derecho en Chile continúa dependiendo de métodos manuales y fragmentados, lo que incide tanto en la eficiencia como en la calidad del trabajo.
Democratizar el acceso al conocimiento jurídico
“Lo que estamos haciendo con esta versión gratuita es abrir una puerta que históricamente ha estado cerrada. La inteligencia jurídica de alto nivel no puede seguir siendo un privilegio de unos pocos. Si más abogados tienen acceso a mejores herramientas, no solo mejoran sus casos, mejora todo el sistema”, señala Eduardo Ramírez, fundador de Trifolia.
La iniciativa tiene implicancias relevantes en términos de competencia. Al reducir las barreras económicas, permite que abogados independientes, profesionales de regiones y actores del sector público accedan a herramientas avanzadas, elevando el estándar general del sistema jurídico.
Una transición que ya está ocurriendo
La adopción de inteligencia artificial comienza a perfilarse como una necesidad más que una ventaja competitiva. Los profesionales que integren estas herramientas pueden concentrarse en el análisis estratégico y la toma de decisiones, delegando en la tecnología tareas repetitivas.
Lejos de ser un escenario hipotético, esta transición ya está en curso. Según datos de la propia empresa, más de mil abogados utilizan actualmente la plataforma, reflejando un cambio progresivo en la forma de ejercer el derecho en Chile.
En un entorno donde la rapidez, precisión y profundidad del análisis son cada vez más relevantes, la integración de inteligencia artificial podría convertirse en un factor decisivo para el futuro de la profesión.
