Durante la tarde de este miércoles 8 de abril, la ministra de Ciencias Ximena Linconao se dirigió a la Universidad Austral de Chile de la Región de Los Ríos, en una visita programada para inaugurar el año académico. Sin embargo, nada salió cómo se esperaba.
La autoridad fue increpada por un grupo de estudiantes, quienes expresaron su descontento de manera violenta, con agresiones verbales y físicas, incluso le terminaron lanzando agua a la autoridad, lo que la obligó a abandonar el recinto.
Desde el Palacio de La Moneda, Lincolao abordó públicamente lo ocurrido y enfatizó en que no detendrá su trabajo en terreno. La autoridad continuará con su agenda, que incluye visitas a otras universidades y encuentros con comunidades académicas.
La secretaria de Estado también valoró el respaldo transversal que ha recibido tras la agresión, tanto desde el oficialismo como desde la oposición. Según explicó, ese apoyo ha sido clave no solo en lo político, sino también en lo personal, considerando la preocupación de su entorno cercano. “Para mi familia es muy importante saber que existe ese apoyo”, señaló.
En su declaración, la ministra subrayó que el vínculo con estudiantes, investigadores y académicos seguirá siendo una prioridad de su gestión. “Yo voy a seguir yendo a las universidades, nosotros vamos a seguir conversando con los académicos, con los estudiantes, yo no creo que esto nos para, para nada, yo estoy acá con la dedicación absoluta de hacer el mejor trabajo posible”, sostuvo.
Por su parte, el rector de la casa de estudios en donde ocurrió este hecho, Egon Montecinos, condenó la agresión a la ministra. Él señaló que siente “mucha rabia y vergüenza por lo que pasó.Estoy muy afectado por lo que esto que pasó a la ministra de Ciencia que es una persona con una notable disposición para dialogar. Su visita se empañó con una agresión irracional que no es propia de la historia de la Universidad Austral de Chile”, indicó en radio Cooperativa.
La condena de Kast
El Presidente José Antonio Kast también alzó la voz después de este suceso, y en el punto de prensa donde también se encontraba la ministra afectada, expresó su absoluto rechazo en la presencia de las ministras mujeres de su Gobierno.
“Es un momento duro y triste para nuestra nación, lo que vivimos es un acto de irracionalidad total. Lamentablemente en el interior de una universidad, un lugar donde primar el diálogo, el respeto y la búsqueda de la verdad. Vimos esa irracionalidad desatada en un grupo de personas que hoy día ni siquiera merecen llamarse estudiantes”, dijo de entrada.
“Cuando vemos a una mujer joven gritarle a alguien como Ximena, que es un ejemplo de mérito, de trabajo, de superación, de esfuerzo, de compromiso con Chile: ‘sáquenle la chucha’, eso es inaceptable. No corresponde ninguna relativización de los hechos violentos que fuimos testigos hoy día”, continuó.
En esa misma línea, él recalcó que “esto debería marcar un punto de inflexión en nuestra nación. La violencia es inaceptable (...) Esto no es una manifestación. Eso es violencia. Todos los chilenos debemos levantarnos contra esa violencia. Eso es inaceptable”.
