El Gobierno de Colombia anunció un plan de manejo que incluye la eutanasia para al menos 80 hipopótamos durante el segundo semestre de 2026.
Con una inversión de 7.200 millones de pesos colombianos (casi dos millones de dólares), la ministra de Ambiente, Irene Vélez, confirmó que la medida es necesaria para proteger los ecosistemas y la seguridad de las personas, tras el fracaso de los intentos de traslado internacional de esta especie exótica invasora introducida por Pablo Escobar hace más de tres décadas.
La medida responde a una advertencia científica que data de 2022, la cual señala la urgencia de reducir la cantidad de ejemplares para mitigar el daño ambiental provocado por estos animales.
Eutanasia química y física en Hacienda Nápoles e Isla del Silencio
El protocolo de control se ejecutará principalmente en la Hacienda Nápoles, antigua propiedad del narcotraficante, y en la Isla del Silencio, donde se registra la mayor concentración de la especie. Según la directora de Bosques del Ministerio de Ambiente, Natalia Ramírez, el procedimiento contempla dos métodos: una eutanasia física y otra química.
Este proceso técnico comenzará con la captura del hipopótamo, seguida de una sedación y la posterior administración de medicamentos específicos. La ministra Vélez calificó este protocolo como “responsable y ético”, subrayando que los fármacos a utilizar están “aprobados por expertos en el manejo de estos procesos”.
De 4 a 1.000 ejemplares: El riesgo de una población fuera de control
La problemática se remonta a los años 80, cuando el líder del cartel de Medellín importó cuatro animales originales. En la actualidad, la población supera los 160 individuos, aunque estimaciones del Gobierno sugieren que ya hay alrededor de 200 hipopótamos en territorio colombiano.
La preocupación de los expertos radica en la velocidad de reproducción. Según las proyecciones oficiales, de no aplicarse estas medidas de control, la población de esta especie invasora podría llegar a 1.000 individuos en el año 2035.
Seguridad humana y fracaso del traslado a otros países
Además del impacto en la biodiversidad local, el Gobierno enfatizó el riesgo para las comunidades rurales. “Sabemos que hay individuos de hipopótamos que están paseando en espacios donde viven seres humanos y para nosotros es fundamental resguardar la vida humana”, aseguró la ministra Irene Vélez.
Esta decisión de aplicar la eutanasia surge tras confirmar que el intento de trasladar a los animales a santuarios en otros países no fue exitoso. Ante este escenario, la administración asignó recursos por primera vez para ejecutar este plan de manejo, buscando frenar una de las herencias biológicas más complejas dejadas por el narcotraficante Pablo Escobar.
