El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, bajo la instrucción del subsecretario Patricio Torres, inició una indagatoria formal para determinar las responsabilidades de los miembros de la delegación nacional en Nueva York.
La controversia estalló tras revelarse que diversos funcionarios habrían desoído la instrucción directa de abstenerse de realizar gestiones en favor de la exmandataria Michelle Bachelet.
Uso de correos institucionales y el rol estratégico de Brasil
La investigación apunta a que se habrían utilizado recursos del Estado para fines no autorizados. Según los antecedentes, el Gobierno de Chile “retiró formalmente su patrocinio” a la candidatura de Bachelet el pasado 24 de marzo, ordenando a todas las misiones diplomáticas cesar cualquier gestión. No obstante, se detectaron comunicaciones que contradicen esta orden.
Entre las pruebas fundamentales figura un correo electrónico enviado el 14 de abril por la analista Jimena Prada desde su cuenta institucional a la Asamblea General de la ONU. En dicho mensaje, se confirmaba una reunión para la candidata con copia al embajador de Brasil, país que ha asumido el liderazgo del soporte diplomático de la expresidenta ante la salida del respaldo oficial chileno.
El “núcleo de confianza” de Claudio Garrido bajo la lupa
La investigación sumaria identifica a un grupo específico de diplomáticos que habrían mantenido su apoyo activo. Los dardos de la Cancillería apuntan principalmente a Claudio Garrido, representante permanente alterno y actual jefe interino de la misión. Garrido lideraría un denominado “núcleo de confianza” compuesto por la analista Prada y los secretarios Andrés Borlone y Pablo Bravo.
Desde el ministerio subrayaron que el único apoyo autorizado para la candidata es de carácter “logístico y protocolar”, limitado a traslados básicos por su condición de exjefa de Estado. Sin embargo, la asistencia de estos funcionarios en primera fila durante la reciente exposición de la exmandataria ante los Estados miembros de las Naciones Unidas ha sido interpretada como una falta a las instrucciones del Ejecutivo.
El arribo de Roberto Ampuero para “ordenar la casa”
Este escenario de tensiones internas se produce a pocas semanas de que el nuevo embajador nombrado por el presidente José Antonio Kast, Roberto Ampuero, asuma sus funciones en mayo.
Diplomáticos de carrera señalan que la tarea prioritaria de Ampuero será realizar un ordenamiento administrativo en una misión que, según el Gobierno, ha mantenido lealtades con la gestión previa de la exembajadora Paula Narváez.
El resultado de la indagatoria será clave para definir la continuidad de los funcionarios implicados en la misión de Chile ante la ONU.
