El Presidente José Antonio Kast reconoció que cometió un “error por desconocimiento” tras el cuestionado almuerzo con excompañeros de universidad realizado en el Palacio de La Moneda.
La actividad —de carácter privado— generó críticas desde la oposición, que incluso solicitó a la Contraloría revisar un eventual uso de recursos públicos en la instancia.
“No lo voy a volver a hacer”
Durante esta semana, el jefe de Estado se refirió al episodio en tono distendido, asegurando que no repetirá una situación similar.
“Era más barato comernos un sanguchito adentro que irnos a un restaurante, porque la movilización (…) era más caro que hacerlo adentro”, señaló, en alusión a los costos de seguridad asociados.
Ahora, en el Seminario Internacional del Consejo para la Transparencia, puntualizó que: “No lo voy a volver a hacer, así que no se preocupen”, junto con ironizar con que incluso se podría limitar el uso de espacios en La Moneda.
En relación a lo mismo, dijo en tono de broma que no había de qué preocuparse, ya que "nadie se puede sentir ahora invitado a almorzar salvo que sea un acto oficial“.
Polémica y fiscalización
El almuerzo, realizado con excompañeros de Derecho, fue cuestionado por parlamentarios, quienes acusaron que la actividad no correspondía al uso de instalaciones públicas.
“El Presidente puede juntarse con quien quiera (…) lo que no puede hacer es cargarle al Estado una celebración de excompañeros”, criticó el diputado Daniel Manouchehri.
En tanto, desde el Ejecutivo señalaron que entregarán los antecedentes a la Contraloría por los canales institucionales, mientras continúa la revisión del caso.
El episodio se instaló como un nuevo flanco para el Gobierno, abriendo debate sobre el uso de espacios y recursos públicos en actividades de carácter privado.
