La Defensoría de la Niñez presentó su Diagnóstico Anual 2026, advirtiendo un escenario preocupante para niños, niñas y adolescentes (NNA), marcado por el aumento de las autolesiones, la violencia sexual y una alta demanda no resuelta en el sistema de protección.
Entre los principales hallazgos, el informe revela que los egresos hospitalarios por lesiones autoinfligidas en NNA aumentaron al menos un 137% entre 2014 y 2025, alcanzando 2.518 casos solo en 2025. A esto se suman 4.159 egresos en unidades de psiquiatría infanto-adolescente, con una hospitalización promedio de 23,8 días.
El documento también da cuenta de un deterioro en el bienestar emocional adolescente. Entre 2016 y 2024, se registró un aumento de 143% en la sensación de falta de compañía, 110% en exclusión y 48% en percepción de aislamiento en jóvenes de 15 a 19 años. En paralelo, el 15,1% de los adolescentes declara haber sido víctima de ciberbullying.
“Estos antecedentes deben ser leídos como una alerta país. No hablamos solo de cifras, sino de una afectación profunda del bienestar adolescente”, afirmó el defensor de la Niñez, Anuar Quesille.

Violencia
En materia de violencia, el informe evidencia un aumento sostenido. Entre 2019 y 2025, las víctimas de violencia sexual contra NNA crecieron en 46,4%. Solo en 2025 se registraron 28.969 casos de abuso sexual, 1.099 de acoso sexual y 5.058 de violación. Además, la tasa de víctimas de explotación sexual aumentó en 73% entre 2022 y 2024.
En educación, se reporta un deterioro en la convivencia escolar: durante 2025 se registraron 17.076 denuncias, equivalentes al 75% de los ingresos a la Superintendencia de Educación, con un alza de 22,1% respecto de 2024. A esto se suman 54.289 casos policiales en establecimientos educacionales, incluidos hechos de violencia sexual y porte de armas.
Otro foco crítico es el sistema de protección. En 2025, 41.557 niños, niñas y adolescentes estaban en lista de espera para programas especializados, mientras que la sobreocupación en residencias aumentó de 22% a 41% entre 2019 y 2024.
Si bien el diagnóstico reconoce avances —como la disminución del embarazo adolescente y mejoras en indicadores post pandemia—, advierte que uno de cada cuatro NNA vive en pobreza multidimensional y que 817 se encuentran en situación de calle, principalmente en el norte del país.
Además, el informe incorpora la voz de los propios niños y adolescentes: un 36,9% señala que no ha podido ejercer alguno de sus derechos, cifra que sube a 40,6% en enseñanza media.
“El Diagnóstico obliga a preguntarse si las políticas públicas actuales están respondiendo a la realidad que viven hoy niños, niñas y adolescentes”, concluyó Quesille, enfatizando la necesidad de mayor prioridad política, presupuestaria y territorial en esta materia.
