Un nuevo informe de la Policía de Investigaciones (PDI) reveló antecedentes que complejizan la situación del animador Francisco Kaminski en el marco de la investigación conocida como “Operación Rey David”. Según el documento, el comunicador habría intentado vender un automóvil perteneciente a su expareja, Camila Andrade, pese a que el vehículo registraba un encargo previo por robo, condición que dificultaba su comercialización.
La información surge de interceptaciones telefónicas y conversaciones analizadas por los detectives, cuyos detalles fueron dados a conocer por T13. En estos registros, se expone un diálogo fechado el 18 de enero de 2025 entre Kaminski y David Israel, sindicado como líder de la organización investigada.
De acuerdo con el informe policial, el animador le habría planteado a Israel las complicaciones para vender el automóvil, un Audi adquirido por su entonces pareja, debido a que “aparece como recuperado por robo”. Ante este escenario, Kaminski habría solicitado apoyo directo al denominado “Rey David” para concretar la operación.
“Kaminski le dice que tiene un problema con un auto que se compró la Camila, un Audi. Tiene un problema para venderlo porque aparece como recuperado por robo”, comentó Cecilia Gutiérrez en “Hay que Decirlo”.
“No solo le dice que tiene ese problema, sino que le dice ‘necesito que tú me lo vendas’ (...) Entonces Kaminski le dice si se lo puede vender por $22 millones”, agregó la panelista.
La hipótesis de la PDI apunta a que el objetivo era canalizar la venta a través de la estructura de la banda, la cual —según la investigación— operaba mediante una empresa que encubría actividades ilícitas.
El documento policial sostiene que Kaminski habría ofrecido el negocio a Israel, quien aceptó gestionar la venta utilizando su red. “Se logra apreciar que (…) lo llama para ofrecerle un negocio de venta de auto (…) a lo que David le dice que sí, que podría hacerlo en su empresa en la cual encubren los delitos”, consigna el informe.
Este antecedente se suma a otros ya recopilados por los investigadores, los que darían cuenta de un vínculo sostenido entre el animador y la organización criminal. Según la PDI, Kaminski mantenía contacto frecuente con el líder de la banda, participaba en conversaciones relacionadas con negocios y tenía conocimiento de operaciones irregulares.
Incluso, el informe lo describe como parte de una estructura organizada orientada a fraudes financieros, desempeñando un rol cercano a un “brazo operativo” dentro del esquema investigado.
