Las autoridades sanitarias francesas activaron medidas de emergencia luego de que uno de los cinco ciudadanos repatriados desde el crucero MV Hondius comenzara a presentar síntomas compatibles con hantavirus durante el vuelo de regreso a Francia. El caso elevó la preocupación internacional en torno al brote detectado a bordo de la embarcación, que ya dejó tres personas fallecidas y al menos seis contagios confirmados.
El anuncio fue realizado por el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, quien informó que los pasajeros fueron puestos de inmediato en aislamiento estricto tras arribar al territorio francés.
“Cinco de nuestros compatriotas presentes en el MV Hondius, foco de infección por hantavirus, han sido repatriados al territorio nacional. Uno de ellos presentó síntomas en el avión de repatriación”, señaló la autoridad en un comunicado difundido durante la tarde del domingo.
Según explicó Lecornu, los cinco pasajeros serán sometidos a exámenes médicos y monitoreo sanitario permanente mientras se determina si existe transmisión activa del virus. Además, anunció la emisión de un decreto especial que permitirá reforzar las medidas de aislamiento y protección sanitaria para los contactos estrechos de los posibles infectados.
El episodio se produce luego del desembarco del crucero en Tenerife, España, tras semanas de tensión sanitaria a bordo. Antes de abandonar la nave, médicos revisaron a los pasajeros para evaluar su estado de salud y autorizar los vuelos de repatriación hacia distintos países de Europa y América del Norte.
El MV Hondius había zarpado desde Ushuaia, en Argentina, con rumbo a Cabo Verde, cuando comenzaron a detectarse casos asociados a la cepa Andes del hantavirus, una variante particularmente peligrosa debido a su capacidad de transmisión entre personas, algo poco habitual en este tipo de virus.
Las alertas internacionales se encendieron el primer fin de semana de mayo, cuando se confirmó la muerte de tres pasajeros relacionados con el brote. El denominado “paciente cero” falleció en el barco y su cuerpo fue trasladado a la isla de Santa Elena, en el Atlántico Sur.
Posteriormente murió su esposa, quien había sido evacuada a Sudáfrica para recibir tratamiento médico en Johannesburgo. Ambos fueron identificados como el ornitólogo neerlandés Leo Schilperoord, de 70 años, y su esposa Mirjam Schilperoord, de 69, quienes realizaban un viaje por el cono sur desde noviembre de 2025.
Mientras continúan los operativos de repatriación hacia países como Países Bajos, Canadá, Reino Unido y Estados Unidos, las autoridades sanitarias internacionales mantienen vigilancia epidemiológica sobre los pasajeros y tripulantes que estuvieron expuestos al brote.
