Un año después de que estremeciera al país un brutal caso ocurrido en la comuna de Pudahuel, la justicia dictó sentencia contra los cuatro integrantes de una banda criminal acusada de asesinar, torturar y descuartizar a una pareja, cuyos restos incluso habrían sido asados en una parrilla durante las celebraciones de Fiestas Patrias de 2024.
Este jueves, el Tribunal Oral en lo Penal condenó a los sujetos —liderados por Benjamín Bordillo— por los delitos de doble homicidio con secuestro, tortura, inhumación y exhumación ilegal de restos humanos. Todos deberán cumplir la pena de presidio perpetuo calificado.
Se trata de Benjamín Bordillo Catrimán y otros tres adultos quienes fueron imputados por el doble homicidio ocurrido en septiembre de 2023.
El caso salió a la luz pública en mayo de 2025, cuando la Fiscalía Oriente confirmó que investigaba un posible acto de canibalismo relacionado con la desaparición y muerte de Bernarda Morales y su pareja, Arturo. Ambos fueron encontrados descuartizados y en avanzado estado de descomposición en un terreno cercano a la Ruta 68, tras permanecer desaparecidos durante semanas.
Según la investigación, la pareja fue asesinada en una vivienda tomada en Pudahuel que era utilizada por los acusados para el tráfico de drogas. En ese lugar, las víctimas fueron torturadas y posteriormente desmembradas.
La fiscal Bárbara Ramírez detalló en su momento parte de los antecedentes más impactantes del caso. “El desmembramiento se realiza con elementos tantos lisos como con serruchos, pero hay elementos que nos dan cuenta de que estuvieron expuestos a electricidad y fuego. Hay elementos para entender que fueron calcinadas muchas partes de los cuerpos de estas personas”, explicó, según consignó T13.
La investigación también reveló que los cuerpos fueron enterrados inicialmente en el antejardín del inmueble y luego exhumados por los propios responsables. Parte de los restos habría sido cocinado en una parrilla durante septiembre de 2024.
“La tuvieron enterrada en el antejardín de la casa, luego la desenterraron y la asaron a la parrilla, como justo para el 18 de septiembre. La gente sentía le mal olor, porque era carne descompuesta”, relató Catherine Saelzer, hija de Bernarda, en conversación con T13.
Un testigo protegido también entregó una declaración clave para la investigación. “Dos asados hicieron, uno que era como un pedazo de torso y el otro no lo alcancé a ver...era carne de una persona”, aseguró.
Tras conocerse el veredicto, la fiscal jefa de Investigación Especializada Occidente, Paulina Díaz Obilinovic, destacó el trabajo realizado por los equipos policiales y persecutores. “Esta investigación fue particularmente compleja, dado que ambos cuerpos fueron encontrados a lo menos dos meses después del hecho en sí y de la presunta desgracia inicialmente denunciada”, señaló.
“Debimos valernos de las declaraciones de la Brigada de homicidios, en este caso, a través de las cuales se incorporaron algunos testimonios que conjunto con la prueba pericial dieron cuenta de la participación de cada uno de estos cuatro acusados”, añadió la persecutora.
