Continúan las repercusiones tras la muerte de una niña de siete años que cayó desde el piso 11 de un edificio en Las Condes. Durante las últimas horas, T13 filtró la declaración de Jorge Costanzo, padre de la menor, a la PDI, donde aborda el difícil momento que enfrenta la familia tras la tragedia.
En primera instancia, la declaración del imputado, que hoy cumple prisión preventiva por homicidio por omisión, se centró en la celebración realizada la noche anterior en el quincho del edificio, actividad organizada por el cumpleaños de su pareja.
De acuerdo con su relato, al festejo asistieron entre 12 y 15 personas. Antes de la reunión, compraron distintas bebidas alcohólicas, entre ellas cervezas, una botella de pisco y una de whisky, aunque esta última —según afirmó— no fue consumida. “La compramos para tener una base para que los invitados se sirvieran”, explicó.
En su testimonio, Costanzo detalló además el alcohol que consumió durante la jornada. “Durante la celebración del cumpleaños de mi pareja yo consumí alrededor de 3 o 4 latas pequeñas de cerveza (...) posteriormente consumí piscola, de las cuales tomé 3 o 4 vasos de vidrio de los normales”, señaló.
Asimismo, indicó que cerca de las 00:20 horas debieron abandonar el quincho luego de recibir un llamado desde conserjería, donde les advirtieron que el tiempo reservado para la actividad había finalizado.
Tras ello, según relató, los invitados comenzaron a retirarse y él permaneció en el departamento junto a su pareja ordenando el lugar. Más tarde, agregó, un amigo lo invitó a una discoteca, propuesta que finalmente aceptó.
"En la disco yo consumí 2 piscolas, compartiendo y estando con ellos hasta las 02:30 horas del día 17 de mayo", explicó en su relato.
Su retorno al departamento se dio ya que su pareja le había escrito un mensaje donde “me decía que dónde estaba y que por qué no había llegado. Ella no sabía que había ido a la disco".
“Al llegar a la casa me acosté altiro debido a que estaba cansado y además sabiendo que al otro día tenía que ir a buscar a mi hija a la casa de su mamá“, señaló en su relato.
Los hechos del domingo 17
Siguiendo con su testimonio, explicó que la madre de su hija le había dicho que la menor “tenía que dormir siesta, cosa que cuando yo la veía conmigo no lo hacía”.
Tras esto, relató que se fueron a su departamento, para luego ir a comer a un restaurante, donde bebió “una copa de vino y un pisco sour”. Posteriormente, fueron a comer helado y se devolvieron a su departamento, donde procedieron a dormir la siesta.
En su relato, Jorge Costanzo explicó que llevó a su hija a dormir a una cama que había acondicionado en la oficina de su departamento. “La acosté y le di su leche que me manda su mamá, además de leerle un libro el cual yo leía cuando era pequeño”, declaró.
Según indicó en su testimonio, la menor ya estaba durmiendo antes de las 16:00 horas de ese domingo. Además, aseguró que antes de salir de la habitación verificó que la ventana estuviera cerrada. “Antes de dejarla durmiendo en la pieza, me percaté que la ventana se encontraba cerrada”, afirmó.
Posteriormente, relató que fue hasta su dormitorio para descansar y que terminó quedándose dormido. Sin embargo, horas más tarde despertó debido a insistentes llamados desde el citófono y el timbre del departamento.
En la parte final de su declaración, Jorge Costanzo relató el momento en que descubrió que su hija ya no se encontraba en la habitación donde la había dejado durmiendo.
El momento del horror
“Yo fui corriendo a la pieza donde estaba durmiendo Isidora y vi que la ventana estaba abierta y que Isidora no estaba acostada”, señaló en su testimonio.
Posteriormente, explicó que descendió junto a funcionarios de Carabineros hasta el exterior del edificio, donde se encontraba el cuerpo de la menor. “Bajé con Carabineros, veo que el cuerpo de Isidora estaba tapado y no tuve el valor de verla”, declaró. Tras ello, indicó que fue trasladado hasta una comisaría para prestar declaración.
En el cierre de su relato, Costanzo también abordó las medidas de seguridad instaladas en el departamento, precisando que solo existían mallas de protección en el balcón del inmueble.
“Cumplí con instalar mallas de seguridad solamente en el balcón de mi departamento”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que la madre de la menor estaba al tanto de dicha instalación. “Debo mencionar que, una vez instalada la malla de seguridad en mi departamento, le avisé a Gloria, dándome ella su aprobación, incluso tengo recuerdos de haberle mandado un video”, concluyó.
