Las primeras grandes bajas del Gobierno de ultraderecha de José Antonio Kast tuvo como protagonistas a dos mujeres: la ministra Secretaria General, Mara Sedini, y la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert. El pasado martes 19 de mayo, ambas dejaron su puesto a 69 días del comienzo del actual mandato.
A poco más de diez días de su salida, las exministras están distrayéndose tras un controvertido paso en el Gobierno de Kast. Una de las principales figuras que recibió el cuestionamiento público por su desempeño al ser la cara visible de la administración actual, fue Sedini, quien decidió salir del país por unos días.
De acuerdo a lo reportado por La Tercera, la expanelista de “Sin Filtro” viajó a Miami junto a su familia con un regreso fijado para el 6 de junio. Ella decidió mantener poco contacto con sus excompañeros de La Moneda, ya que su meta con esta escapada era “despejarse”.
El entorno cercano a Sedini indican que para ella fue una sorpresa el despido de Kast, esto debido a que la periodista sentía que había revertido las críticas que se había ganado durante los primeros días. Por lo que, no se esperaba salir del gabinete y el Presidente le hizo saber que no sólo podía verse afectada la cartera de Seguridad.
Sin embargo, él le habría asegurado que pretende mantenerla cerca en algún tipo de proyecto político, el cual no estaría definido.
El presente de Steinert
Por otro lado está Trinidad Steinert, quien también optó por un viaje a la playa junto a su familia y cercanos para distraerse y recuperarse del desgaste tras el gran cambio que vivió en su carrera. Antes de tener un criticado paso por el ministerio de Seguridad, ella gozaba de un puesto como fiscal regional tras dos décadas de carrera. Ella abandonó esta estable posición para incorporarse al gobierno de Kast.
Actualmente, sus cercanos indican que mantiene contacto con el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, quien se convirtió en uno de los principales soportes.
Se especula que están buscando una agregaduría internacional dentro del Gobierno para Steinert. No obstante, no sería posible designarla como embajadora debido a que no existen vacantes.
