El Presidente de la República, José Antonio Kast, partió temáticamente su Cuenta Pública con la seguridad. Anunció que intervendrán inicialmente, 50 barrios críticos.
“En esos 50 barrios críticos vamos a mostrar la verdadera potencia y la fuerza del Estado y una vez que vayamos recuperando un barrio, vamos a ir por el otro”, precisó el jefe de Estado, desatando los aplausos en el Congreso.
Agregó que “en cada uno de esos barrios habrá un copamiento policial dirigido concretamente, habrán patrullajes preventivos y operativos focalizados contra los mercados ilícitos y contra el crimen organizado. La mano cambió y eso se va a ir notando día a día”.
“El crimen organizado no tiene espacio en Chile y vamos a ir tras ellos, pero vamos a necesitar la colaboración del Congreso para hacer algunas modificaciones legales. Se avanza progresivamente en medidas que para algunos parecerían obvio pero que no estaban. La integración de cámaras de televigilancia. Hay veces que se dice necesitamos más cámaras y tenemos muchas cámaras pero no están integradas”, anunció.
Persecución de delitos
En materia de seguridad, el Presidente anunció una serie de medidas orientadas a fortalecer la persecución de delitos y combatir el crimen organizado. Entre ellas, destacó el envío de una urgencia legislativa para ampliar de 12 a 24 horas el plazo de flagrancia y reforzar las facultades autónomas de las policías.
Asimismo, señaló que el gobierno buscará fortalecer el control migratorio y la capacidad de expulsión efectiva de extranjeros que infrinjan la ley, además de ampliar los plazos de retención. A ello se suma la decisión de otorgar urgencia al proyecto que sanciona el uso de capuchas durante la comisión de delitos.
El Mandatario también aseguró que se impulsará una estrategia de “guerra total” contra el crimen organizado, mediante iniciativas que apunten a aumentar significativamente las penas asociadas a delitos de asociación delictiva y asociación criminal.
Junto con ello, sostuvo que no solo es necesario enfrentar a las organizaciones criminales, sino también abordar conductas que afectan la convivencia en los barrios, dañan el patrimonio histórico y cultural, alteran la tranquilidad de las familias y deterioran la infraestructura pública.
En ese contexto, anunció que en los próximos días el Ejecutivo ingresará un proyecto de ley para crear un Registro de Vándalos e Incivilidades. Según explicó, este instrumento permitirá identificar a quienes hayan cometido delitos como agresiones contra carabineros o personal de salud, interrupción del transporte público, tráfico de drogas, daños a monumentos nacionales y otros hechos similares, con el objetivo de que respondan por sus acciones.
