La ministra de Energía, Ximena Rincón, se refirió públicamente a un incómodo episodio que vivió durante una función de la emblemática obra La Pérgola de las Flores, realizada en el contexto de las celebraciones por el Día de los Patrimonios. A través de una extensa publicación en redes sociales, la secretaria de Estado cuestionó las manifestaciones en su contra y llamó a resguardar el respeto y la convivencia democrática en los espacios culturales.
“La cultura no puede ser rehén del odio. Un día para quienes somos católicos que nos invita a reflexionar y creo que es adecuado después de lo que viví ayer, en el día del Patrimonio”, señaló al comienzo de su mensaje en redes sociales.
Según relató la autoridad, asistió al tradicional montaje teatral con la intención de participar en una de las actividades más representativas de la conmemoración patrimonial. Sin embargo, aseguró que antes del inicio de la función se produjo una situación que alteró el ambiente del recinto.
“Durante cerca de quince minutos, un grupo de personas del público se dedicó a insultar a autoridades presentes en el teatro”, señaló Rincón en su mensaje, donde describió que los gritos e interrupciones dificultaron incluso el comienzo del espectáculo.
De acuerdo con el relato de la ministra, entre las expresiones lanzadas por algunos asistentes se escucharon consignas como “ladrones”, “ratas”, “fachos” y “váyanse”. La situación quedó registrada en videos difundidos posteriormente en redes sociales y medios digitales.
La autoridad sostuvo que los insultos no solo estuvieron dirigidos a ella, sino también a otras personas presentes en el lugar. Además, lamentó que las interrupciones impidieran que el resto del público pudiera disfrutar normalmente del inicio de la presentación.
“No dejaron hablar. No dejaron escuchar. No dejaron que el resto del público pudiera vivir en paz el inicio de una obra que pertenece a todos”, afirmó.
En su reflexión, Rincón fue especialmente crítica con la forma en que se desarrolló la manifestación. A su juicio, las acciones de los asistentes no constituyeron una expresión legítima de debate democrático.
“Lo más triste es que no fue un acto de valentía. Fue un acto bajo y cobarde”, escribió. Asimismo, agregó que la verdadera valentía consiste en “dar la cara, argumentar, debatir, sostener ideas, discrepar con respeto y hacerse responsable de las palabras”.
La ministra también rechazó que los espacios culturales sean utilizados para confrontaciones políticas que, según indicó, buscan excluir a quienes piensan distinto. “Lo ocurrido no fue protesta cultural. Fue intolerancia. Fue la pretensión de expulsar al otro del espacio público por representar una determinada posición política”, sostuvo.
Pese al tenso ambiente vivido en el teatro, Rincón explicó que decidió permanecer en el recinto y asistir a la función completa. Según indicó, se encontraba acompañada por la actriz Amparo Noguera y optó por no abandonar su asiento durante el desarrollo de la obra.
Finalmente, la secretaria de Estado aprovechó la instancia para realizar un llamado a fortalecer la convivencia democrática y el respeto mutuo, especialmente en contextos donde existen diferencias políticas o ideológicas.
“La democracia exige coraje. Pero también exige educación cívica, respeto y responsabilidad”, expresó. En esa línea, concluyó con un mensaje enfático: “La crítica es bienvenida; el odio, jamás”.
El episodio ha generado diversas reacciones en redes sociales, donde usuarios han debatido sobre los límites de la protesta en espacios culturales y la necesidad de garantizar el respeto tanto a las autoridades como al público asistente a este tipo de actividades.
