Lo que debía ser una celebración histórica por el 250 aniversario de Estados Unidos se está convirtiendo en un escándalo político y cultural para el presidente Donald Trump.
La mayoría de los artistas anunciados para la serie de conciertos de Freedom 250 se retiró del evento tras señalar que aceptaron participar bajo la idea de una celebración no partidista.
El golpe fue tan fuerte que el propio Trump terminó ocupando el centro de la escena, por lo que, de acuerdo con CNN, el presidente encabezará la ceremonia de apertura de la Gran Feria Estatal Americana el 24 de junio, luego de que varios nombres del cartel se distanciaran públicamente del proyecto.
Desbandada de artistas
Entre los artistas que se retiraron aparecen The Commodores, Martina McBride, Morris Day and the Time, Bret Michaels y Young MC, todos anunciados originalmente como parte de la serie de presentaciones en el National Mall, en Washington.
McBride afirmó en Instagram que le ofrecieron participar en un evento no partidista, pero que la situación resultó “engañosa”.
Young MC también dijo que no fue informado sobre implicaciones políticas y declaró que el concierto fue presentado de otra manera.
Bret Michaels, líder de Poison y exparticipante de “The Celebrity Apprentice”, sostuvo que aceptó una celebración del país, pero que el evento se volvió más divisivo de lo que había aceptado, y dijo que él y su equipo recibieron amenazas por su posible participación.
Trump responde
Trump no dejó pasar la desbandada, en su cuenta de Truth Social se burló de los artistas que cancelaron y sugirió que sufrían “miedo escénico”, esto a pesar de que todos ellos dominan los escenarios.
Luego el presidente planteó transformar el evento en un gran mitin MAGA por el 250 aniversario.
En otra publicación, el presidente criticó a los músicos que se retiraron y los describió como artistas “sobrepagados” que, según él, nadie quería escuchar. También sugirió cancelar la serie de conciertos y reemplazarla por un evento político más alineado con su base.
Quiénes siguen
No todos los artistas se bajaron, Vanilla Ice, conocido por “Ice Ice Baby” y simpatizante de Trump, afirmó en TikTok que se siente honrado de participar en el concierto.
También se mantienen nombres como Flo Rida, aunque no todos expusieron públicamente su postura.
El caso más peculiar es el de Milli Vanilli, anunciado como parte del cartel pese al historial del grupo, marcado por el escándalo de playback que le costó un Grammy en 1990.
Según reportes citados por CNN, Fab Morvan sí tendría previsto presentarse con su propia voz.
También aparece la controversia alrededor de C&C Music Factory. Freedom Williams, quien posee la marca del grupo, dijo que no apoya a Trump, pero que seguirá adelante con la presentación pese a las críticas.
Robert Clivillés, cofundador del proyecto original, aclaró que no respaldó ni fue consultado sobre esa actuación.
Un festejo dividido
Freedom 250 insiste en que mantiene su compromiso de ofrecer una experiencia que reúna a todos los rincones del país en el National Mall.
La organización afirma que respeta la decisión de cualquier artista y que sus puertas siguen abiertas a quienes quieran participar.
Sin embargo, la crisis de cartel dejó al descubierto que el evento que buscaba vender unidad terminó proyectando división, acusaciones de engaño y una batalla pública entre artistas y el presidente.
