Este jueves, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago ratificó que la exmagistrada Ángela Vivanco seguirá privada de libertad.
La resolución se produjo tras una audiencia de revisión de medidas cautelares, donde el tribunal desestimó modificar el régimen de reclusión que afecta a la otrora integrante del máximo tribunal del país.,
Imputación por cohecho y lavado de activos
La investigación, que ha concitado la atención pública bajo el nombre de caso Muñeca Bielorrusa, posiciona a Vivanco como imputada por delitos vinculados a la corrupción pública. Según los antecedentes del Ministerio Público, la exministra enfrenta cargos específicos por cohecho y lavado de activos, delitos que motivaron su ingreso a prisión hace cinco meses.
Debido a la naturaleza de estas acusaciones, Vivanco permanece recluida “desde enero en el penal femenino de San Joaquín”. En la audiencia reciente, se buscaba evaluar si existían nuevos antecedentes que permitieran flexibilizar su situación procesal mientras el organismo persecutor agota las diligencias investigativas para el esclarecimiento de los hechos.
Argumentos de salud y salida del Poder Judicial
Durante la jornada, la defensa técnica de la exministra, representada por la defensora pública Patricia Alvarado, solicitó formalmente reemplazar la reclusión “por una medida menos gravosa”. Entre los argumentos principales, se expuso que la imputada padece problemas de salud y se descartó categóricamente cualquier riesgo de reiteración de conductas delictivas.
La defensa enfatizó que la actual condición administrativa de Vivanco impide cualquier influencia en el sistema judicial. Al respecto, Alvarado sostuvo que “la exmagistrada fue removida del Poder Judicial en 2024, por lo que ya no tendría capacidad de influir en hechos similares” a los que hoy se investigan. Asimismo, se cuestionó que su permanencia en libertad representara una amenaza real para el éxito de las pericias de la fiscalía.
Resolución del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago
Tras analizar los puntos expuestos, los magistrados determinaron que la necesidad de cautela se mantiene inalterada. El tribunal desestimó los argumentos médicos y de falta de peligrosidad, concluyendo que para garantizar el desarrollo del proceso, “el tribunal resolvió mantener la máxima cautelar mientras continúan las diligencias del Ministerio Público”.
Con este dictamen, Ángela Vivanco deberá esperar el cierre de la etapa investigativa desde el penal de San Joaquín, consolidándose como una de las causas judiciales más complejas que enfrenta el Poder Judicial en la actualidad.
