Carabineros detuvo a cuatro presuntos integrantes de la denominada “Jauría de Franklin”, banda que ha sido vinculada a reiterados robos contra pasajeros del transporte público en el sector sur de Santiago. El procedimiento se concretó durante una vigilancia especial realizada por personal policial en las inmediaciones del Barrio Franklin.
Según informó la institución, los efectivos de la Sección de Investigación Policial (SIP) mantenían monitoreo en el sector de Santa Rosa con Placer cuando detectaron la presencia de un grupo de individuos que se movilizaba al interior de un bus de la locomoción colectiva.
Los sujetos formaban parte de una agrupación de cerca de diez personas que operaba dentro del vehículo, observando a potenciales víctimas mientras avanzaban por distintos paraderos. Cuando la máquina llegó a la intersección de Pedro Lagos con Santa Rosa, los sospechosos descendieron rápidamente e intentaron dispersarse en distintas direcciones.
La maniobra llamó la atención de los funcionarios, quienes iniciaron un seguimiento que permitió concretar la captura de cuatro involucrados. Durante el procedimiento, uno de ellos portaba un teléfono celular que había sido sustraído momentos antes a una pasajera del bus. La víctima se encontraba al interior de la máquina solicitando ayuda tras el robo de su equipo.
Quiénes son la “Jauría de Franklin”
La banda se hizo conocida durante los últimos meses por una serie de delitos cometidos en el entorno del Barrio Franklin. De acuerdo con denuncias de vecinos y registros de cámaras de seguridad, sus integrantes suelen reunirse en paraderos concurridos para abordar buses del sistema RED y sustraer celulares, billeteras y otras especies a los pasajeros.
Su modus operandi consiste en actuar en grupo, rodeando a las víctimas o aprovechando las aglomeraciones al interior de los buses para cometer los robos y luego descender rápidamente en distintos puntos del recorrido. También se les atribuyen asaltos a peatones y automovilistas en el sector.
Las autoridades han señalado que varios de sus integrantes son menores de edad, situación que ha generado preocupación entre vecinos y comerciantes del barrio, quienes denuncian una sensación permanente de inseguridad en una de las zonas comerciales más concurridas de la capital.
