La rectora electa de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala, abordó la compleja relación entre la casa de estudios y Azul Azul, concesionaria que administra el fútbol profesional del club, y aseguró que no se descarta ninguna medida una vez que concluya el análisis jurídico encargado por la institución.
En entrevista con CNN Prime, la académica fue consultada por la estructura de propiedad de Azul Azul y las controversias que han rodeado a la sociedad anónima durante los últimos meses.
“No lo sabemos. La rectora también lo ha dicho. Lo que se hizo fue pedir un informe en derecho a una oficina de abogados para tener muy buena información sobre cuáles son las formas en que la universidad se puede mover”, señaló.
Mizala sostuvo que existe preocupación al interior de la Universidad por la situación de la concesionaria y afirmó que el convenio que une a ambas instituciones debe ser revisado.
“Ha habido falta de transparencia”, afirmó, agregando que dentro de la casa de estudios existe consenso respecto de que el acuerdo vigente requiere una evaluación profunda.
Revisión del convenio
La futura rectora explicó que el principal objetivo es resguardar los principios que dieron origen al acuerdo suscrito entre la Universidad y Azul Azul, especialmente en lo relacionado con el uso del nombre, los símbolos y los emblemas institucionales.
“Primero que nada, para asegurar que se cumpla el espíritu original del convenio, que era resguardar los valores y los emblemas de la universidad. Hay un capítulo que dice que serán protegidos”, sostuvo.
En ese contexto, fue consultada sobre la posibilidad de adoptar medidas más drásticas, como impedir que el club siga utilizando el nombre Universidad de Chile o sus símbolos históricos.
“No se descarta nada, pero es bien importante tener un respaldo muy jurídico para tomar decisiones”, respondió.
Caso Michael Clark
Mizala también se refirió a las investigaciones que han involucrado a figuras ligadas a Azul Azul, entre ellas el empresario Michael Clark, cuyo nombre ha aparecido vinculado al denominado caso Sartor.
Sobre ese escenario, la académica reconoció que una eventual sanción contra el empresario sería motivo de preocupación para la institución.
“Sin duda sería preocupante”, indicó, insistiendo en la necesidad de contar con todos los antecedentes antes de adoptar una determinación definitiva sobre el vínculo entre la Universidad y la concesionaria.
La Universidad de Chile mantiene desde 2007 un convenio que autoriza a Azul Azul a utilizar el nombre, escudo y otros emblemas de la institución, acuerdo que actualmente se encuentra bajo revisión por parte de la casa de estudios.
