El Gobierno del Presidente José Antonio Kast dio un paso clave en la tramitación del proyecto de sala cuna universal al presentar una serie de indicaciones destinadas a garantizar la sostenibilidad financiera de la iniciativa y avanzar en una reforma que busca fomentar el empleo femenino y ampliar el acceso al cuidado infantil.
La propuesta fue dada a conocer durante una actividad realizada en el Palacio de La Moneda, encabezada por el mandatario junto al ministro del Trabajo, Tomás Rau, la ministra de Educación, María Paz Arzola, y la ministra de la Mujer, Judith Marín.
Las modificaciones responden a las observaciones que el Ejecutivo había planteado respecto al proyecto heredado de la administración anterior, particularmente en materia de financiamiento. Desde el Gobierno se argumentó que el contexto fiscal actual obliga a diseñar mecanismos que permitan implementar la medida sin generar nuevas cargas para las empresas ni aumentar los costos laborales.
Uno de los principales cambios apunta a reemplazar el actual sistema, que obliga a las empresas con 20 o más trabajadoras a financiar salas cuna, por un modelo sustentado en un fondo común. Según explicó el ministro Rau, esta fórmula busca eliminar los incentivos que hoy podrían afectar la contratación femenina.
“Cada vez que un empleador se acerca a la trabajadora número 20, tiene un incentivo concreto para no contratarla. No por maldad, sino por el aumento de costos laborales debido a una norma mal diseñada. El resultado lo vemos en los números”, afirmó el secretario de Estado, aludiendo a las tasas de desempleo femenino que rondan el 10%, según consignó La Tercera.
El nuevo esquema plantea que el beneficio deje de estar vinculado exclusivamente a las madres trabajadoras. De esta manera, también podrán acceder los hijos de padres trabajadores o de quienes tengan legalmente el cuidado de niños menores de dos años.
Para el Gobierno, este cambio representa un avance en materia de corresponsabilidad parental.
“El incentivo ya no será solo para hijos de madres trabajadoras. También alcanza a los hijos de padres que trabajen y a quienes tengan el cuidado legal del niño o niña menor de dos años. Porque el cuidado es responsabilidad compartida, no una carga femenina”, sostuvo Rau.
Respecto al financiamiento, el Ejecutivo aseguró que la propuesta no implicará costos adicionales para empleadores ni trabajadores. La iniciativa contempla una cotización específica para el fondo de sala cuna, la que será compensada mediante una reducción equivalente en la cotización destinada al seguro de cesantía.
“Diseñamos una solución que no carga a las empresas ni a los trabajadores con costos adicionales netos. Es una reforma inteligente dentro de los márgenes que el país hoy puede sostener”, señaló el ministro.
Pese a defender las indicaciones presentadas, Rau reconoció que la fórmula propuesta no necesariamente dejará conformes a todos los sectores. Sin embargo, insistió en que resulta indispensable avanzar en una solución concreta tras años de debate legislativo.
“Lo que no podemos hacer es seguir esperando la solución perfecta mientras la distorsión continúa”, afirmó.
Desde el Ejecutivo destacaron además que el proyecto recoge una discusión que se extiende por más de una década y que tuvo sus primeros avances durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, continuando posteriormente en la administración de Gabriel Boric.
Las indicaciones serán ingresadas al Congreso durante esta jornada, donde comenzará una nueva etapa de discusión legislativa para una reforma que busca ampliar el acceso al cuidado infantil y eliminar barreras para la incorporación de más mujeres al mercado laboral.
