Un incidente que conmocionó a la capital colombiana este domingo ha tomado un giro inesperado tras las declaraciones oficiales del Gobierno.
Lo que fue reportado inicialmente como una captura flagrante por abuso sexual de un menor ha sido desmentido por el propio Presidente de la República, Gustavo Petro, quien hizo un llamado a la sociedad para reflexionar sobre los juicios colectivos basados en apariencias.
Tensión en el norte de Bogotá y la intervención de la multitud
El caso se originó cuando transeúntes observaron una escena en el balcón de un apartamento en un sector acomodado de Bogotá. Los ciudadanos, creyendo que se trataba de una agresión sexual en curso, alertaron a la Policía y se aglomeraron frente al edificio para increpar al sospechoso y defender al niño.
El hombre, un ciudadano estadounidense de origen en Texas, fue arrestado de inmediato por las autoridades mientras los menores involucrados eran trasladados a un hospital para exámenes periciales.
En un inicio, el propio presidente Petro reaccionó con dureza en sus plataformas digitales, llegando a afirmar que “el pedófilo estadounidense es de Texas y de derecha en Estados Unidos” y vinculando este tipo de actos con el fascismo. Sin embargo, la revisión de los hechos y la situación familiar de los involucrados obligaron a una corrección total de la narrativa gubernamental durante la jornada de este lunes.
La rectificación presidencial: “Lo sacó al balcón por un atoramiento”
A través de sus canales oficiales, el mandatario notificó a la opinión pública sobre el error de interpretación que llevó a la detención. “Debo notificar a la sociedad colombiana, porque mi compromiso es con la verdad, que el ciudadano norteamericano de origen en Texas, capturado en un apartamento del norte de Bogotá, al parecer no violó ninguno de sus hijos adoptados en Colombia. Lo sacó al balcón por un atoramiento por comer mal la comida”, explicó Petro.
El jefe de Estado consideró que este episodio es una “buena lección de realidad a quienes fácilmente” pueden ser “engañados colectivamente por imágenes que no concuerdan con la realidad”. Reconociendo el daño causado a la reputación del implicado, añadió: “Creo que hemos transformado en pedófilo a alguien que no lo es”, pidiendo explícitamente que “la justicia debe entregarle todos sus derechos como ser humano, al estadounidense”.
Debate sobre el ICBF y la explotación sexual en Colombia
Más allá del incidente puntual, el presidente Petro utilizó el caso para cuestionar la gestión de la niñez en el país. Al confirmarse que los tres niños presentes en el inmueble habían sido adoptados por el estadounidense y su pareja a través de gestiones privadas, el mandatario solicitó cambios estructurales. “He pedido que se acaben las tercerizaciones en el ICBF porque el Estado debe asumir su misión de cuidar de la niñez en Colombia cuando falla la familia”, manifestó.
Este suceso ocurre en un momento de alerta nacional por la seguridad de los menores. De acuerdo con cifras de Migración Colombia, se ha registrado una “tendencia preocupante” en el ingreso de extranjeros con posibles fines de explotación sexual, contabilizando más de 60 inadmisiones hasta abril de 2026, lo que ya supera el 50% de los casos detectados en todo el año anterior.
