La exministra del Interior, Carolina Tohá, abordó la polémica por el ingreso de decenas de niños haitianos al país durante una entrevista en 'Estado Nacional Prime’, instancia en la que analizó la gestión del Gobierno de Gabriel Boric frente a estos casos. Si bien reconoció que el tema fue conversado con el entonces mandatario, aclaró que nunca profundizaron en los detalles operativos ni en los protocolos específicos aplicados por las autoridades migratorias.
Según explicó, las primeras alertas surgieron en 2023, cuando el Servicio Nacional de Migraciones detectó vuelos con menores que presentaban irregularidades en su documentación. Frente a ese escenario, se optó inicialmente por impedir su ingreso a Chile y devolverlos a Haití. Sin embargo, esa medida generó preocupación dentro del Ejecutivo debido a la incertidumbre respecto del destino de los niños una vez retornados a un país que atravesaba una profunda crisis social y de seguridad.
“Eso encendió muchas alarmas porque la posibilidad de que los niños volvieran a Haití sin saber si alguien los estaba esperando allá, considerando además la situación crítica que enfrentaba el país, tampoco parecía una solución adecuada”, recordó.
Ante ese panorama, el Gobierno comenzó a evaluar distintas alternativas para enfrentar el problema. De acuerdo con Tohá, las medidas implementadas permitieron reducir significativamente la cantidad de vuelos, aunque en 2024 se adoptaron ciertas flexibilizaciones para facilitar los procesos migratorios, entre ellas modificaciones relacionadas con la validación de documentos exigidos para el ingreso de los menores.
El cierre del consulado en Haití
La exsecretaria de Estado sostuvo que estas decisiones estuvieron directamente vinculadas al complejo contexto que atravesaba Haití. En ese sentido, recordó que el consulado chileno en ese país dejó de operar temporalmente por instrucción de la Cancillería, debido a las condiciones de inseguridad imperantes.
Según explicó, la imposibilidad de realizar trámites consulares normales obligó a buscar mecanismos alternativos. “Como el consulado no estaba funcionando, se determinó que las personas viajaran con documentación emitida en Haití y que fuera el Servicio Nacional de Migraciones el encargado de verificar su autenticidad y validez”, señaló.
Tohá afirmó que esta fórmula fue considerada la única alternativa viable para mantener abierta la vía de reunificación familiar. “La otra opción era simplemente cerrar la puerta y que nadie pudiera viajar”, agregó.
Suspensión de visas y sospechas de irregularidades
La exministra también indicó que la entrega de visas por reunificación familiar fue suspendida durante 2025, una vez que el consulado chileno retomó sus funciones y volvió a estar en condiciones de apostillar documentos.
Precisamente en ese período, explicó, surgieron nuevas alertas debido al aumento de vuelos considerados sospechosos por las autoridades. Según detalló, comenzaron a aparecer indicios que apuntaban a una eventual colaboración desde el interior del propio consulado para facilitar viajes irregulares.
“Se detectó la posibilidad de que alguna persona dentro del consulado estuviera colaborando con la organización de estos vuelos, por lo que se decidió suspender la entrega de visas hasta aclarar completamente la situación”, sostuvo Tohá, agregando que, según su información, esa medida se mantendría vigente hasta hoy.
