Conmoción ha provocado la muerte de un niño de 12 años en San Bernardo, luego de ser arrastrado tras una encerrona.
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, se refirió al hecho y sostuvo que “lo que ha ocurrido acá no es un hecho delictual más”.
“Cuando hay un hecho tan brutal como lo que hemos visto, donde en circunstancias tan violentas, delincuentes, asesinos, llevan a cabo este hecho, no solamente requiere las condolencias y el apoyo a las familias. Tiene que ser un llamado de atención a la sociedad. Cuando muchas veces normalizamos este tipo de situaciones, tenemos que tomar, efectivamente, conciencia como país, que tenemos que hacer cambios profundos, en la actitud, en la forma en la cual enfrentamos a la delincuencia”, dijo.
Posteriormente, la autoridad sostuvo que los responsables del crimen deben enfrentar el máximo rigor de la ley, afirmando que “asesinos como estos no merecen ninguna clemencia, ni piedad ni consideraciones especiales en la persecución policial y penal”. Asimismo, manifestó su confianza en que las instituciones a cargo de la investigación actuarán con toda la fuerza que permite el marco legal.
En esa línea, el ministro Arrau también realizó una autocrítica respecto de lo ocurrido en San Bernardo y reconoció una falla por parte del Estado en su deber de resguardar la seguridad de las personas.
“Es muy duro tener que reconocer que en este caso el Estado falló. El Estado, cuya función principal es garantizar la seguridad y la integridad física de las personas, no estuvo a la altura”, señaló la autoridad.
