Los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric manifestaron conjuntamente su preocupación por la incorporación de Chile al denominado “Escudo de las Américas”, iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para enfrentar el crimen organizado transnacional.
A través de una declaración difundida este jueves, ambos exmandatarios llamaron al Gobierno del Presidente José Antonio Kast a reconsiderar la permanencia del país en la instancia.
“La política exterior de Chile se ha sustentado históricamente en la defensa de nuestra soberanía y autonomía, el respeto irrestricto al derecho internacional y a los derechos humanos, y la protección de nuestros intereses permanentes”, señalaron.
“Chile no debe verse obligado a escoger un bando”
Bachelet y Boric reconocieron la importancia de la cooperación entre países para combatir amenazas como el crimen organizado, pero advirtieron que esta debe desarrollarse resguardando la independencia de las decisiones adoptadas por Chile.
En ese sentido, plantearon que la colaboración internacional debe realizarse sin subordinar la política exterior, de seguridad o defensa chilena a las prioridades establecidas por una potencia extranjera.
También manifestaron reparos frente al concepto de una eventual “soberanía continental”, argumentando que podría debilitar el principio de soberanía nacional.
“En el actual escenario geopolítico, Chile no debe verse obligado a escoger un bando”, afirmaron los expresidentes.
En esa línea, plantearon que el país debe fortalecer sus relaciones con distintas naciones y regiones, evitando exclusiones externas y preservando su autonomía estratégica.
Finalmente, Bachelet y Boric hicieron un llamado directo al Ejecutivo.
“Llamamos al gobierno del Presidente José Antonio Kast a reconsiderar la permanencia de Chile en esta instancia”, señalaron, junto con manifestar su disposición a colaborar en estrategias de Estado para enfrentar el crimen organizado transnacional.
Gobierno descarta pérdida de soberanía
El Presidente Kast ha defendido la incorporación de Chile al mecanismo y descartado que implique una pérdida de soberanía o la participación del país en operaciones militares.
El mandatario explicó esta semana que el Escudo de las Américas funciona como una instancia de coordinación entre 15 países y que la adhesión chilena apunta principalmente al intercambio de información y seguimiento de organizaciones criminales.
“Aquí no hay un tratado”, afirmó Kast desde Nueva York, agregando que tampoco se está hablando de “operaciones militares en contra del crimen organizado o terrorismo”.
Según los antecedentes entregados hasta ahora por el Gobierno, la iniciativa contempla intercambio de información, análisis de datos, capacitación y coordinación entre los países participantes para enfrentar organizaciones criminales transnacionales.

