El actor y comendiante Juan Alcayaga, que es más conocido por su personaje “Don Carter”, fue el más reciente invitado del podcast “Mari con Edu”, conducido por María Luisa Godoy y Eduardo Fuentes, el que tuvo varios momentos de risas y recuerdos, pero que también tocaron su fibra más íntima al recordar a su fallecida esposa.
La esposa de Don Carter murió justamente poco antes de la celebración de sus 50 años de carrera
“Nos habíamos preparado mucho con mi mujer, pero yo no sabía que iba a morir antes”, dijo al respecto, agregando además que ella fue clave durante toda su carrera y que siempre estuvo acompañándolo en los distintos procesos personales y profesionales. “Ella siempre fue mi gran apoyo...Fue un buen matrimonio. Me tiraba para arriba cada vez que me tiraba para abajo”, agregó.
Ella no quería casarse y quisieron adoptar
En esa instancia, Don Carter recordó su matrimonio, señalando que “la Piru era casi cuatro años mayor que yo” y no quería casarse. “Ella siempre decía: ‘Yo voy a envejecer más luego que tú’”, sin embargo agregó, “yo siempre luché, luché… para que nos casáramos y justo aproveché que vinieron mis papás de Estados Unidos y nos casamos...el 86...Ella aportó tres hijos, de los cuales tengo nueve nietos y cuatro bisnietas, más mi hijo, que ella lo crió”, indicó.
Don Carter contó además que habían tomado una decisión muy íntima. “Tratamos de adoptar. Pero en aquella época las leyes eran re pencas. Tenías que tener un sueldo de este volao, mínimo 12 años de casados...Queríamos tener un hijo juntos… pero no pudimos”, relató.
Sobre los recuerdos que conserva de ella, contó que en su casa, mientras ha ido ordenando algunas cosas, “saqué un montón de cosas de nosotros y encuentro una cuestión envuelta así… un montón de cartas mías. Todas guardadas, te juro”, contó.
“Ella siempre fue mi gran apoyo, no solo en lo artístico, sino que en todas las vicisitudes de la vida. Casi 40 años juntos”, reveló.
Y al consultarle, en una dinámica sobre cuáles serían los tres deseos que querría lograr dijo de inmediato el primero de ellos: “Volver a ver a mi mujer”, visiblemente emocionado. “De alguna forma, uno está preparado para que los papás mueran, pero no estás preparado ni para la muerte de los hijos, ni de tu pareja”, apuntó.
