Lo que comenzó hace dos años como una llamativa disputa de propiedad intelectual entre un emprendedor chileno y una estrella de Hollywood terminó con un triunfo para el creador de la marca de pisco “Pedro Piscal”.
Esta semana se confirmó que los abogados del actor Pedro Pascal desistieron de la demanda de nulidad que habían presentado ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI), ratificando así la vigencia y validez del registro de la marca creada por David Herrera.
La defensa del emprendedor estuvo a cargo de Ármate Abogados, estudio especializado en propiedad industrial que ha participado en otros litigios de marcas, entre ellos la representación del local de comida vegana “Vegan Meat I’m Lovin’ Them” en una disputa iniciada por McDonald’s.
El conflicto se remonta a agosto de 2023, cuando Herrera obtuvo el registro de su marca por un período de diez años, luego de un proceso en el que no se presentaron oposiciones. Meses más tarde, el equipo jurídico de Pedro Pascal interpuso una demanda de nulidad y solicitó medidas precautorias, argumentando un eventual aprovechamiento de la fama del actor y un posible riesgo de confusión para el público.

Según explicó Ángel Labra, socio de Ármate Abogados, la estrategia fue más allá de una defensa convencional. Junto con responder la demanda argumentando las diferencias entre la imagen de un actor internacional y una marca de pisco premium, el estudio recurrió a una herramienta procesal poco habitual en este tipo de causas: la absolución de posiciones.
En la práctica, esto implicó citar formalmente al actor para que respondiera un cuestionario elaborado por la defensa del emprendedor. La citación se realizó en dos oportunidades, pero Pedro Pascal no compareció. Frente a ello, los abogados solicitaron la aplicación del apercibimiento contemplado en el artículo 394 del Código de Procedimiento Civil.
INAPI acogió la solicitud y resolvió tener por confesados los hechos planteados por la defensa de Herrera. Tres días después de esa resolución, los representantes legales de Pedro Pascal retiraron la demanda de nulidad, poniendo fin al conflicto judicial y consolidando la permanencia de la marca “Pedro Piscal”.
