Esta pregunta es una de las más difíciles de responder para las mamás y papás, pues implica delegar por primera vez el cuidado de sus hijos a otros. A continuación, los puntos más relevantes para elegir un lugar al que los niños vayan felices cada día.

Uno de los aspectos más importantes a la hora de elegir un jardín o sala cuna para nuestros hijos es la calidad humana de las personas que allí trabajan. Que las educadoras sean amables, cariñosas y que estén capacitadas para realizar las labores de educar y cuidar a los niños, sobre todo a los más pequeños, es de vital importancia.

Está comprobado que durante la primera infancia, el cerebro es cuando más se desarrolla y, de hecho, tiene el triple potencial neuronal que un cerebro de una persona de 20 años. Es ahí donde se configuran las habilidades motrices, cognitivas, lingüísticas y sociales que, apalancadas de un buen aprendizaje, en un entorno de cariño y juego, pueden sentar las bases del éxito para el futuro.

Jardines Vitamina, con 65 centros en el país, tienen muy clara la importancia de la educación inicial y la estimulación temprana. Su programa educativo, basado en la modalidad High Scope, busca identificar las habilidades e intereses de los niños, quienes aprenden a través del juego, construyendo su aprendizaje, personalidad y valores, con el apoyo de adultos capacitados y en interacciones con otros niños. “El año 2016, cruzamos los resultados del SIMCE con los niños que se habían formado en nuestros centros y el 76% de ellos obtuvieron puntajes sobre el promedio nacional, lo que reafirma nuestro compromiso y trabajo por la educación inicial, además de nuestra convicción de que el juego es la mejor herramienta para que los niños en edad preescolar aprendan y se desarrollen”, explica Cristián García, gerente general de Jardín Vitamina.

La importancia de integrar a la familia en la educación de sus hijos

En Vitamina, las familias puedan visitar a los niños cuando quieran, por eso su política de puertas abiertas es fundamental. En todo momento, los papás pueden ver lo que están haciendo sus hijos, usando áreas especialmente acondicionadas como la ludoteca y la sala de lactancia. Pueden ir a darles comida, mudarlos, hacerlos dormir y jugar, participando así de su día a día como si estuvieran en casa, ya que muchas veces sus jornadas laborales son extensas (de 7:30 a 19:00 horas).

El equipo educativo está formado por 1.200 profesionales, quienes han sido elegidas bajo un exhaustivo proceso de selección, además de estar en permanente formación, para educar con cariño y vocación a los más de 6 mil niños que son parte de la red. “El vínculo que se forma entre la educadora y el niño es fundamental para su desarrollo. Por eso, nuestras profesionales y técnicos son tan importantes, pues gracias a su trabajo y entrega, logran potenciar lo mejor de cada niño, logrando interacciones cálidas y respondientes”, agrega García.

Ahora bien, el desarrollo en un contexto amable y el involucramiento de la familia necesitan de un tercer aspecto que acompañe el día a día de los niños: la seguridad. Que existan protocolos preestablecidos, que los equipos educativos estén capacitados y sepan qué hacer en caso de una emergencia. Fijarse también en la infraestructura, que los enchufes no estén al alcance de los niños, por ejemplo, que las puertas tengan seguros y protecciones, para que así puedan aprender y desarrollarse en espacios seguros al interior de salas y patios, es primordial. “La seguridad es uno de los pilares fundamentales de Vitamina y uno de los aspectos clave para los padres a la hora de elegir dónde educar a sus hijos. Por ello, realizamos ensayos mensuales en todos los centros educativos y disponemos de estrictos protocolos de evacuación, nuestros equipos están debidamente preparados para enfrentar una emergencia y resguardar la seguridad de los niños y niñas que están bajo nuestro cuidado”, comenta Cristián García, gerente general de Jardín Vitamina.

Puntos clave para escoger un jardín:
Sí:

  • En el programa educativo debe estar el juego como centro del aprendizaje y herramienta principal.
  • Políticas de puertas abiertas: los padres pueden ir a ver sus hijos cuando quieran y quedarse a participar de alguna actividad con ellos.
  • El movimiento, el arte y las expresiones artísticas deben ser parte del programa educativo y no talleres extra programáticos.
  • Que los profesionales y técnicos estén titulados, estén en cantidades adecuadas y tengan interacciones cálidas con los niños.
  • Que tengan patios y áreas verdes para que los niños puedan conectarse con el mundo natural.

No:

  • Que los padres no puedan asistir al jardín cuando quieran o tengan acceso restringido.
  • Que se enfoquen en los resultados académicos más que en el desarrollo integral y emocional de los niños.
  • Que los profesionales no generen vínculos afectivos con los niños, porque no están debidamente capacitados.
  • Que las actividades diarias sean demasiado rígidas y no pongan el juego como centro del aprendizaje.

Te invitamos a conocer Jardines Vitamina, con 65 centros ubicados 24 comunas a lo largo del país. Próximamente abrirá Vitamina Estoril, un centro con gran capacidad e infraestructura, ubicado a pasos de la Clínica las Condes, para apoyar a las familias trabajadoras del sector. Para aprender más sobre el desarrollo de tu hijo sé parte de nuestra comunidad en Facebook e Instagram, o visítanos en Vitamina.cl

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