Esfuerzo Pyme

Café sobre ruedas, un emprendimiento en movimiento

Pangui Coffee, la experiencia de un buen café

Café calentito mientras se ve el atardecer en la costa de La Serena. Tal vez en la mañana, luego de salir de la casa como un break delicioso para despejarse del trabajo. Incluso, para una reunión laboral, con galletas o queques caseros.

Todas las posibilidades anteriores, y muchas más que se le puedan ocurrir, tienen un elemento en común: el café va donde usted esté. Café sobre ruedas. No, mejor dicho, un coffee bike se lo lleva donde usted esté.

Siempre y cuando esté en La Serena y Coquimbo, donde funciona @panguicoffee. Un emprendimiento pensado, fundado y empujado por Bárbara Rodríguez y Francisca Miranda, quien cuenta a Esfuerzo Pyme y Publimetro como se inició esta aventura con olor y gusto a buen café.

Partió con un café

Francisca está inmersa en el mundo del café de especialidad hace ya unos seis u ocho años. Es barista certificada. También administró locales en Valparaíso y siempre que servía una taza, pensaba en que podría tener su propio negocio. Independizarse.

Quería tener mi propia cafetería. Gracias a las redes sociales pude ver que en muchos países se estaban dando las cafeterías ambulantes y al ver fotos y videos, supe que eso era lo que quería hacer”, relata Francisca.

Unida a la tendencia, esta emprendedora además había sacado cuentas que los costos fijos de tener un local eran muy superiores a tener algo móvil. Otro punto a favor de la idea del coffee bike. “Y es así como los productos que vendemos, junto con ser de calidad y certificados, están a un precio justo, porque no tenemos que castigarlos por arriendo, por ejemplo. Además, con la cafetería móvil no tuvimos que parar en pandemia”, continua.

Café de especialidad

“Estaba en un buen trabajo, pero las ansias de saber que puedo conseguir algo más me impulsaron a emprender. Soy ambiciosa, en el buen sentido de la palabra. No me quedo sólo con lo que tengo. Siempre aspiro a más. Cuando me empecé a instruir en el tema de café y avanzar en su conocimiento, decidí que a eso deseaba dedicarme y que podía hacerlo de manera independiente”, relata Francisca.

Habló del tema con Bárbara. Se dieron impulso y con el dinero que tenían ahorrado, compraron sus primeras máquinas de café, incluyendo un molino. “Así partimos haciendo Coffe Break, luego en una feria de emprendedores. Era llevar la maquinaria de un lado para otro, montarla, poner las mesas. Harto trabajo, pero gratificante”, continúa.

-De ese tiempo de sacrificio y gratificación, ¿qué es lo que más valoran?

-Cuando estaba el dinero para comprar la moto, y podíamos hacer andar nuestra idea de Pangui Coffee.

La moto

“¿Te imaginas tomar un café intenso en una antigua moto italiana vintage estilo Piaggio?”, fue la pregunta que le hizo Francisca a Bárbara, cuando conversaban de darle manos a la obra con su concepto de coffee bike.

La compraron en Santiago. La trajeron por camión a La Serena. Al verla ya al frente, recordaron la historia de estas motos: este medio de transporte son línea Ape, lo que en italiano es abeja. Allá las ocupan en el campo para transportar la cosecha y materiales.

“De inmediato hicimos con mi pareja la símil abeja trabajadora y que nosotras éramos esas abejas trabajadoras. En ese momento nos enamoramos más del proyecto. Primero por ese lado de mujeres trabajadoras, pero también vimos el atractivo que significaría esta moto como cafetería”, recuerda.

-¿Qué se te viene a la mente al preguntarte por tu primer día de pega con la moto?

-Manejarla fue muy loco, porque es inestable y ruidosa, pero la controlé. Llegamos con la moto al mall Puertas del Mar, en La Serena. Había una feria. Era el verano del 2018. Desde el comienzo fue llamativa nuestra presencia. La gente miraba la moto, nos compraba café. Fue muy emocionante ese día.

-¿En qué consistía el servicio de cafetería que entregaban?

– Ofrecíamos café seleccionado, catado y procesado naturalmente. Igual que ahora nuestros granos son provenientes de África, Medio Oriente, Indonesia y Centroamérica.

-¿Y pastelería?

-Queques, muffin, pero como estábamos recién aprendiendo no eran tan buenos como sí lo son ahora. Comparamos nuestros inicios a como estamos hoy, y en pastelería hemos avanzado mucho y ahora tenemos una carta dulce casi al mismo nivel del café.

Experiencia de cliente

“Veo con mucho orgullo cómo hemos mejorado. Siempre con la idea de entregar un excelente servicio con un excelente café. Fuimos aprendiendo y perfeccionando, especialmente en lo que es nuestro fuerte: entregar un café de calidad con una experiencia de calidad”, destaca Francisca.

-Ahora el tema de la experiencia del cliente es muy importante.

-Hay que preocuparse mucho del trato que le das al cliente. Hay personas que llegan y ni te saludan. Tú los notas con una energía un poco pesada, densa. Si logras cambiarle un poco esa onda, estás haciendo bien tu trabajo. Nos satisface mucho que esa persona que llegó tensa se vaya un poco más tranquilo.

-Ese pequeño, pero gran detalle marca una diferencia y acrecienta la reputación.

-Sí, y la cuidamos mucho. Con detalles es como se fideliza al cliente. Nosotras queremos que el cliente hable bien de nuestro Pangui Coffe. Desde la atención hasta el producto. Además, si estás haciendo lo que te gusta, cómo poder ser desagradable con una persona. Eso elegiste, trabajar con gente y en nuestro caso venderle una buena experiencia cuando se tome el café.

-¿Cómo se proyectan con Pangui Coffe?

-Por ahora estamos viendo la opción de comprar una segunda moto, agregar un nuevo punto de venta. También hemos pensado hacer alianzas con otros emprendedores. Nos gusta ese concepto de colaboración entre emprendedores para darle una buena experiencia al cliente.

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