Columna: Alexis, ¡no renueves!

El tocopillano debe buscar nuevos aires, porque su hambre de gloria no se condice con la de sus compañeros, su DT y la dirigencia del Arsenal.

Por Juan Ignacio Gardella

Se lo pido, aunque él ya lo debe tener claro, porque llega a ser irritante la capacidad del Arsenal para desaprovechar oportunidades. Hace un mes escribí una columna titulada “Alexis, cabeza de ratón”, donde opinaba que Sánchez tenía que buscar un club donde pudiera compatibilizar la gloria personal con la colectiva, algo que aún no consigue en Europa.

Y desde entonces, el panorama no ha mejorado nada para los Gunners. De hecho, ha empeorado, ya que en la semana que acabó desperdiciaron dos chances de oro para meterse en la pelea por la Premier, perdiendo contra el ¡Watford! en casa, mientras el Chelsea resignaba dos puntos en su visita al Liverpool, y cayendo en el estadio de los propios Blues, sin dar lucha alguna.

Qué manera de fallar en las instancias decisivas, ya es una enfermedad crónica, sin siquiera jugarse la vida en el partido más relevente del último tiempo. El torneo local ya está perdido.

A su vez, como de costumbre, se avanza a paso firme en la FA Cup, con un 5-0 a domicilio sobre el Southampton. Parece que éste será el único título al que aspirarán los londinenses mientras siga en la banca Wenger, quien ya lo ha ganado en seis ocasiones, además de la Community Shield, la Supercopa doméstica, con igual cantidad de trofeos, ambos de segundo orden.

Porque en la Liga de Campeones asoma el Bayern Munich. Y ya sabemos que el viejo Cech no es Neuer, que el sobrevalorado Mustafi -¡41 millones de euros!- no es Hummels, que el irregular Giroud no es Lewandowski y que el solitario Alexis no es… Vidal.

Conocida es la sana disputa entre los dos referentes nacionales por superarse el uno al otro, sin que esto implique un distanciamiento. Así lo demuestran constantemente en la Selección, donde el bien de la Roja está por sobre las individualidades.

Pero a nivel de clubes, el Rey Arturo le saca ventaja al Niño Maravilla en el Viejo Continente. Los dos empezaron en equipos chicos, el Bayer Leverkusen y el Udinese, respectivamente, donde despuntaron y dieron el salto a un grande.

Sin embargo, desde ese momento, sus carreras se fueron diferenciando. El volante prefirió la Juventus y fue clave para ganar cuatro veces la Serie A, mientras que el delantero eligió el Barcelona -quién no lo hubiera hecho-, donde terminó a la sombra de Messi y compañía. Y luego uno partió a Alemania, a un conjunto que va por todo lo que juega, y el otro a Inglaterra, a un cuadro que va por… la Copa FA.

Por eso entiendo el fastidio del tocopillano, con sobradas muestras, hacia compañeros, DT y dirigencia, por la falta de hambre de gloria que a él le sobra, aunque era cosa de revisar la historia reciente de los Cañoneros para darse cuenta de que se conforman con poco. Así que, en lo que resta de temporada, espero que el chileno se enfoque en ser el goleador de la liga, intente destacar en los dos duelos que creo le quedan por jugar en la Champions para seguir mostrándose a los equipos poderosos y, lo más importante, por más libras que le ofrezcan, que no renueve contrato y se vaya a una institución que esté a su altura.

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