Key Biscayne: el cemento sagrado para Chile donde Jarry quiere sumar otra página histórica

Marcelo Ríos y Fernando González dejaron huellas imborrables para el país en el "quinto Grand Slam", una tarea que el nieto de Jaime Fillol quiere imitar.

Por El Gráfico Chile

Nicolás Jarry avanzó este miércoles a segunda rueda del Masters 1.000 de Miami, su primera victoria en este tipo de torneos -los segundos en importancia tras los Grand Slam- tras vencer al británico Cameron Norrie en dos sets.

El nieto de Jaime Fillol tuvo su primera vez en el cemento "sagrado" de Crandon Park de Key Biscayne, en Florida, un sitio que marcó la historia del tenis chileno para siempre.

En ese lugar, nuestro país vivió la alegría más grande de su historia deportiva, cuando Marcelo Ríos alcanzó la cima del ranking ATP tras ganar el torneo en 1998, cuando se denominaba Lipton Championships de la Serie Super 9 (hoy Masters 1.000).

Ríos conquistó uno de sus cinco certámenes "Big Nine" derrotando en la final a Andre Agassi, en una victoria sensacional, que lo llevó al número uno del mundo. El logro, sin duda, más grande del tenis chileno y quizás el más relevante del deporte nacional.

Eso no fue lo único, porque en 2002, Chile volvió a hacer de las suyas en Key Biscayne. Esa vez, Ríos -ya lejos de su mejor nivel debido a las lesiones- se las ingenió para llegar a semifinales, donde volvió a enfrentar a Agassi. Sin embargo, el Chino no pudo terminar el encuentro debido a problemas en su rodilla y se retiró cuando igualaba a un set con el Kid de Las Vegas, que a la postre se llevó el título ante un tal Roger Federer. Vale decir que esta fue la última gran actuación del zurdo de Vitacura en un gran evento ATP.

Gonzaléz también brilló en Miami

Ese mismo 2002, Fernando González comenzó su explosión en el gran mundo del tenis. Y en el Nasdaq-100 Open dio muestras de lo que podía hacer. En ese certamen, llegó a octavos de final derrotando al español Carlos Moyá y al -en ese entonces- el mejor tenista de la historia, el estadounidense Pete Sampras. Ante este último fue una de las victorias más importantes de su vida, ya que Pistol Pete ese mismo año ganó el US Open y cerró una de las más ilustres carreras de la ATP, siendo considerado por la crítica como el más grande hasta la aparición de Federer.


No sólo eso, el Bombardero de La Reina, que si bien no llegó a la final de Key Biscayne, en 2004 alcanzó una meritoria semifinal. En su camino venció a un joven español de 17 años, llamado Rafael Nadal -que venía de vencer al número uno Federer en la ronda anterior- y que luego dio mucho que hablar. Su verdugo en la antesala de la final fue el argentino Guillermo Coria, en un partido que Gonzo tuvo dos match points que no supo aprovechar.

Pese a que su carrera llegó a grandes alturas, González no pudo repetir esos buenos resultados en Miami, pero su especial relación con la ciudad estadounidense lo llevaron a jugar su último torneo como profesional en el Masters 1.000 floridano. Fue en 2012, cuando se despidió cayendo en su debut ante el francés Nicolas Mahut.

Con toda esa historia detrás, Jarry comenzó a transitar su propio camino en Key Biscayne, torneo que seguramente jugará muchas veces y que ahora lo tiene en segunda vuelta donde se medirá con el argentino Diego Schwartzman.

¿Podrá Jarry llegar a esas alturas? Sólo el tiempo lo dirá.

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