Estadio incumplido, al debe en los clásicos y sin rumbo internacional: los fracasos de Heller al mando de la U

El presidente de la concesionaria no ha definido una línea futbolística para nombrar técnicos, sus promesas de estadio propio siguen en el aire y los pésimos resultados internacionales están a la vista.

Por Diego Espinoza Chacoff

Universidad de Chile fue eliminada el martes pasado de la Copa Libertadores 2018, y quedó sin ninguna opción de disputar la Copa Sudamericana tras la derrota 2-0 frente a Vasco da Gama. Ante eso, la U sumó otro fracaso internacional en el tiempo, uno más dentro de la gestión del presidente de Azul Azul, Carlos Heller, al mando de los universitarios.

Dentro de sus más decepcionantes gestiones destacan las promesas incumplidas del estadio para la U, la inexistente línea de contratación para técnicos y jugadores, además de las pérdidas millonarias que siguen teniendo en números negativos a los laicos.

Mira las grandes decepciones de Heller al mando de los azules desde 2014.

  • Sin rumbo en la cabina técnica

Luego de la salida del técnico uruguayo Martín Lasarte, el primer entrenador de la era Heller al mando de Azul Azul, el presidente no ha logrado dar en el blanco a la hora de elegir técnicos para la U. Luego de haber conquistado el Apertura 2014-2015, la Copa Chile 2015 y la Supercopa 2015, el ciclo de Lasarte terminó a fines de ese año, dándole paso a la era de Sebastián Beccacece.

El ex ayudante de Jorge Sampaoli buscaba repetir las hazañas logradas por su maestro, pero su paso por la U sólo dejó polémicas, y un bajo rendimiento del 33.3%, comparable sólo con las peores campañas históricas de los azules de los años 30, en sus albores, y que terminó entrando al podio como uno de los episodios más nefastos en la era de las sociedades anónimas en la U.

Tras ese traumático paso, Heller se fue a la segura y trajo a la dupla técnica de Víctor Hugo Castañeda y Luis Musrri, quienes lograron una clasificación a la Copa Sudamericana 2017, pero sus números no fueron mucho mejores que los de su antecesor, y eso les costó dejar el camino libre para la llegada de otro argentino, Ángel Guillermo Hoyos.

Según recopiló El Gráfico Chile desde un comienzo, el técnico cordobés fue la gran obsesión de Heller desde un comienzo, y su deseo y respaldo le dieron la tranquilidad a Hoyos para ser campeón en el Clausura 2017. Pese a eso, el modelo del trasandino poco a poco fue perdiendo confianza en la dirigencia y también en el plantel azul, tal como quedó en evidencia hace algunas semanas, donde el DT fue finalmente fue despedido tras la goleada 7-0 sufrida ante Cruzeiro por Copa Libertadores 2018.

Todos ellos, eso sí, con estilos de dirección y una visión de fútbol muy diferentes entre sí, y que han sido contratados bajó ningún patrón en común desde que se fue Jorge Sampaoli a fines de 2012.

  • El proyecto estadio se fue por la borda

Cuando Heller asumió en abril del 2014, su primera promesa a los hinchas fue que dejaría la presidencia del club con un estadio construido para la U. A más de cuatro años de eso, el mandamás suma sólo proyectos fallidos en Laguna Carén, La Pintana y La Cisterna.

Sin embargo, las negociaciones infructuosas para construir un recinto propio, hicieron que la palabra de Heller sobre este tema fuese desestimada, y por eso mismo no se refiere a esa posición desde el lanzamiento del libro de los 90 años del club, en 2017.

"El tema del estadio ya lo hemos hablado y dijimos que teníamos que estar bien calladitos para que las cosas nos salieran bien, pero ojalá que el estadio esté para (la celebración de) los 95 años", dijo Heller en esa ocasión.

  • Desastre internacional

Con Heller como presidente, la U no ha tenido ninguna presentación internacional destacada, es más, el equipo perdió el rumbo continental tras sus enormes campañas con Gerardo Pelusso y Jorge Sampaoli a principios de la década actual.

El actual timonel vio en la Copa Libertadores 2014, como los azules de Cristián Romero -que había reemplazado al despedido Marco Antonio Figueroa- quedaron eliminados en la fase grupal por diferencia de goles.

Luego, en la Libertadores del 2015 la historia no cambió, y los azules sólo sumaron tres puntos en la fase grupal con Martín Lasarte en la banca, en una de las peores campañas de su historia en la Copa.

Después de eso, Beccacece completó un papelón, al ni siquiera eliminar a River Plate de Uruguay en la fase previa de la Copa. Mientras que en 2017, la U se fue eliminada en primera ronda de la Copa Sudamericana, frente al poderoso Corinthians.

Ahora en 2018, cuando parecía que todo cambiaba, el Romántico Viajero quedó en el último lugar de su grupo y no pudo pasar ni siquiera a la Copa Sudamericana, incluyendo la vergonzosa caída 0-7 con Cruzeiro, que le costó el puesto a Hoyos.

  • Deuda en los clásicos

Desde 2014, cuando asumió Heller, los universitarios han jugado 22 partidos oficiales ante sus máximos rivales: Colo Colo y Universidad Católica con un registro preocupante, y que se extiende hasta este 2018.

Y es que la cifra indica que los azules sólo han ganado cinco partidos (todos a la UC), empatado seis y cayeron en 14 ocasiones, sufriendo una serie de desilusiones ante sus eternos oponentes, especialmente ante el Cacique. La U no le puede ganar en los 90 minutos a los albos desde abril de 2013 y su única "alegría" fue la final de la Copa Chile 2015, donde vencieron a los blancos por penales.

Sin embargo, eso no conforma a los hinchas, porque Colo Colo lleva más cinco años sin perder ante la U y desde 2001 que los universitarios no pueden vencer en el estadio Monumental a su archirrival.

Con la UC la cosa tampoco es mucho mejor, de hecho la franja le ganó la Supercopa 2016 y los eliminó de la Copa Chile 2016 en cuartos de final.

  • Millones despilfarrados

Luego de su pésimo 2016, Beccacece pidió a la dirigencia invertir millones de dólares en refuerzos de primer nivel, y así fue como un aumento de capital hizo que la concesionaria gastara cerca de seis millones de la moneda norteamericana en ese ítem.

Sin embargo, los resultados no acompañaron y el DT fue despedido de los universitarios, luego de un acuerdo económico con la concesionaria, buscando amortiguar la millonaria cifra que significaba forzar su salida de la U.

De ahí en más, todo ha sido pérdidas para Azul Azul. Según la memoria financiera del club de 2016, el equipo laico tenía pérdidas monetarias por 4.504 millones de pesos, y que durante 2017 se pudieron reducir gracias a los convenios con nuevos sponsor deportivos, acompañado del buen momento deportivo que lideraba Ángel Guillermo Hoyos, y que les permitió reducir, en algo, sus pérdidas en 2017, las cuales alcanzaron los 1.490 millones de pesos.

Pese a eso, tanto el despido de Beccacece, Hoyos y otros técnicos han sido gastos significativos para el club, que sigue en números rojos y sin encontrar el rumbo deportivo extraviado.

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