"Hizo todo para que cumpliera mi sueño": La historia del nexo eterno de Diego Buonanotte con su padre

El crack de la UC sufre por estos días con la muerte de Mario, su progenitor, quien desde octubre de 2017 venía luchando contra las consecuencias de un accidente cerebrovascular.

Por Pablo Serey Correa

"Cualquier hijo cree que su padre es lo más grande que hay, supongo que todos pensaremos lo mismo", afirmaba Diego Buonanotte en una extensa entrevista que dio a la Revista El Gráfico Chile de marzo de 2018, en la que habló sobre la estrecha relación con su padre Mario, quien por esos días se encontraba en coma tras sufrir un accidente cerebrovascular en octubre de 2017. En dicha ocasión, el Enano se abrió a hablar en medio de un difícil proceso que este miércoles 5 de septiembre acabó con la sensible muerte de su progenitor.

Después de una larga lucha, Mario Raúl Buonanotte falleció en Rosario, en compañía de Diego, quien desde noviembre del año pasado había adoptado una agotadora rutina para visitar constantemente a su padre y no dejar de cumplir sus obligaciones deportivas con Universidad Católica. Con el apoyo institucional de Cruzados y con el permiso de los técnicos Mario Salas y Beñat San José, el talentoso volante aprovechaba los días libres tras los partidos para viajar a Argentina y acompañar in situ a quien fuera el principal impulsor de su carrera deportiva.

"No lo dudes, toma la oferta y así estamos más cerca", le dijo Mario Buonanotte a su hijo cuando no lo estaba muy bien en el AEK de Grecia y surgió la opción de la UC / Foto: Agencia UNO "No lo dudes, toma la oferta y así estamos más cerca", le dijo Mario Buonanotte a su hijo cuando no lo estaba muy bien en el AEK de Grecia y surgió la opción de la UC / Foto: Agencia UNO

"Normalmente termina el partido y trato de buscar el primer avión que salga al otro día temprano. A las 7:30 sale un vuelo para Aeroparque, tomo ese vuelo, llego a Argentina y me voy a la clínica donde está mi papá", contaba en la mencionada entrevista el futbolista de la UC. "Es estresante porque hay que estar las 24 horas a su lado por si hace algo, si abre un ojo, si mueve la mano, cualquier cosa que haga. Estamos pendientes las 24 horas de él", detallaba.

Primero con Osvaldo Alegría, preparador físico de Salas, y después con Gastón Lloveras, PF de San José, Buonanotte acordaba un planificación especial para llevar a cabo mientras estaba con su padre y así no sufrir merma en lo físico. "En la misma clínica hay muchas canchas de fútbol para rehabilitación de pacientes. Entonces, salgo a trotar ahí, hago regenerativo, elongo, hago todos los ejercicios que me da el preparador físico", explicaba.

El sueño Buonanotte

En aquel extenso diálogo con la Revista El Gráfico Chile, Diego Buonanotte se dio tiempo para explicar el potente vínculo con su padre, dejando en claro de entrada que "más allá del fútbol, mi papá me dio todos los valores que hoy tengo y que hoy trato de traspasarlos a mis hijos. La educación y el respeto, por sobre todo, es lo más importante".

Pero fue el fútbol el espacio que sacó lo mejor de la relación padre-hijo entre Mario y Diego. "Desde los cuatro años juego al fútbol y mi viejo siempre estuvo a mi lado, él me enseñó todo, dejó todo por acompañarme a Buenos aires. Hizo cosas que me encantaría poder contarlas, pero son muchísimas y largas".

Después de innumerables esfuerzos junto a su padre, Diego Buonanotte alcanzó el éxito en River Plate / Foto: AP Después de innumerables esfuerzos junto a su padre, Diego Buonanotte alcanzó el éxito en River Plate / Foto: AP

Cuando River Plate tocó la puerta del niño que brillaba en el club Renato Cesarini de Rosario, Mario Buonanotte decidió hacer todo lo que fuera necesario para que su hijo triunfara en uno de los gigantes del fútbol sudamericano. Cuando el actual crack de Universidad Católica tenía 13 años, comenzó una seguidilla de duros viajes. Los 345 kilómetros de distancia entre Teodelina, pueblo natal de Enano, y Buenos Aires potenciaron aún más el nexo entre Mario y Diego.

"Hizo muchas cosas por mí como viajar a Buenos Aires y no dormir, viajar para llevarme a entrenar, después de vuelta al pueblo, hacerme dormir en hoteles en los que a él tal vez no le alcanzaba para pagar, pero lo hacía, hizo todo para que cumpliera mi sueño y también el sueño de él, porque él también soñaba con que yo lograra ser futbolista profesional", recordaba Diego, quien contará con un permiso de la UC para estar todos los días que estime necesario en Argentina y así vivir el duelo por la sensible pérdida de su padre.

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