logo
Nacional
/ 06 de MARZO 2017 QUILPUE Lectura de sntencia de la Secta de Colliguay en el tribunal de Quilpue. PABLO OVALLE ISASMENDI/AGENCIAUNO / 06 de MARZO 2017 QUILPUE
Lectura de sntencia de la Secta de Colliguay en el tribunal de Quilpue.
PABLO OVALLE ISASMENDI/AGENCIAUNO
Nacional 18/05/2021

Secta Antares: informan que madre de guagua asesinada saldrá libre

Natalia Guerra fue una de las siete integrantes de la Secta Antares condenada por el homicidio ocurrido en diciembre de 2012.

Por : P.P.M.

La Secta Antares trascendió porque el 23 de diciembre de 2012 su líder y sus siete integrantes se reunieron en una parcela en Colliguay, en la comuna de Quilpué, y arrojaron a un recién nacido a una fogata, como supuesto acto de purificación. Los siete miembros recibieron condenas. Ramón Castillo, el líder que se hacía llamar Antares, no: él se suicidó.

Entre los condenados de la Secta Antares sí estaba Natalia Guerra, la madre del recién nacido que acabó en las llamas. A ella la sentenciaron por parricidio en 2017. La mujer esperó en libertad hasta que la Corte de Apelaciones de Valparaíso ratificó la condena en su contra. Ella no se presentó para cumplirla y se mantuvo prófuga hasta mediados de 2019. Entonces la capturaron.

Ahora, según publicó Biobío, la Corte de Apelaciones de San Miguel resolvió la libertad inmediata de la mujer al acoger un recurso de amparo que presentó su defensa. La integrante de la Secta Antares había presentado una solicitud para salir a la comisión de libertades condicionales, pero fue rechazada debido a que “a presenta factores de riesgo de reincidencia, de rango medio”.

Mujer de Secta Antares presentó amparo

Debido a ese rechazo, la mujer presentó un recurso de amparo ante la Corte de Apelaciones de San Miguel, ya que cumplía condena en un establecimiento de la comuna de San Joaquín.

Según su defensa, Guerra “cuenta con avances en su proceso de intervención, reconoce responsabilidad en los hechos, se ha sometido a tratamiento psicológico al igual que todo su entorno familiar, siente profunda culpa y arrepentimiento por el hecho cometido. No tiene consumo de drogas, ocupa su tiempo libre en actividades prosociales”.

Biobío indicó que la mujer, a la que condenaron a cinco años de cárcel, deberá efectuar su control reglamentario en el Centro de Apoyo para la Reinserción Social de Puente Alto.