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La obsesión del “Padrino” Francis Ford Coppola: “Megalópolis”, su obra cumbre que esperó 40 años de postergaciones

El premiado director de la saga de “El Padrino” incluso financia el millonario rodaje del film, cuya idea nació en los 80 y se ha convertido en el gran proyecto cinematográfico de su vida.

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Los 82 años no merman el atrevimiento ni los sueños fabulosos del cineasta Francis Ford Coppola, quien espera cumplir pronto uno de los escasos proyectos postergados en su fructífera vida detrás de la cámara: el rodaje del titánico film “Megalópolis”, original de los ochenta y aplazado desde el 2001 por el ataque a las Torres Gemelas.

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La cinta lo apasiona al punto de invertir en su alto costo sin miedo a la bancarrota que ya sufrió con “Corazonada”, en 1981. “No es que US$120 millones sea todo lo que tengo. He legado mucho a mis hijos, pero lo más grande que les dejé es su saber hacer y su talento. Ellos no van a tener ningún problema. Son todos muy capaces. Y además les queda Inglenook (bodega de vinos) libre de deudas”, contó recientemente.

Cincuenta años después del estreno deslumbrante de “El Padrino”, la actual obsesión cinematográfica de Coppola trata sobre el plan de un arquitecto para reconstruir Nueva York como una utopía llamada Nueva Roma, tras un desastre que hace cenizas la ciudad.

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De Pelotón a Drácula

La década del 70 puso en la gloria de Hollywood al director que sumó nueve premios Oscar con las tres versiones de “El Padrino” y recibió elogios a su genialidad con cintas icónicas como Pelotón, Apocalipsis ahora, La ley de la calle y Drácula, entre tantas. El fenómeno que produjo el film protagonizado por Marlon Brando, Al Pacino y Robert de Niro no distrajo sus objetivos. En la entrevista con la revista GQ confiesa que “soy un tipo que puede decirte honestamente que mi motivo para hacer lo que hice en la vida no fue nunca ganar mucho dinero. Irónicamente, hice lo que quise y también gané mucho dinero”.

También revela su anhelo de que esta obra se parezca a “¡Qué bello es vivir!” y sea otra película que hay que ver una vez al año. E interpreta el argumento: “Una mujer dividida entre su lealtad a dos hombres, cada uno con un principio filosófico. Uno es su padre, quien la crió, le enseñó latín y tiene una visión más clásica de la sociedad, el tipo de visión de Marco Aurelio. El otro es su amante, enemigo de su padre, quien piensa en el futuro y es mucho más progresista”. Al fin, el histórico Coppola espera “Megalópolis” con la misma pasión del primer estreno de su vida…

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