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“Era algo que quería hacer desde hace mucho”: Catalina Palacios revela los motivos por los cuales dejó Santiago

La exanimadora de Mekano se radicó junto a su familia en Maitencillo, balneario donde asegura que ordenará sus “prioridades”.

Catalina Palacios. Fuente: Instagram.

Catalina Palacios sorprendió a sus seguidores luego de decidir trasladarse hace dos semanas, y junto a su familia, al balneario de Maitencillo.

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Una decisión a la que, reconoce, venía dando vuelta hace un tiempo. Tal como reveló este lunes en entrevista con lun.com.

“Estoy feliz por mi decisión, era algo que quería hacer desde hace mucho. Se dio una oferta única, no había que pensarlo mucho. La oportunidad ocurrió hace muy poco y hay oportunidades que no hay que dejar pasar”, cuenta la exfigura televisiva, quien se radicó en la Quinta Región junto a su pareja, el doctor Rodolfo Neira, y su hija de cuatro años.

El nuevo proyecto de Catalina Palacios

“Me cambié a una casa más chica que la que tenía antes, no vivo frente al mar, pero en el horizonte veo el océano, lo que es para mí una sensación maravillosa de libertad”, explica Palacios, para quien la experiencia no es nueva considerando que en su infancia vivió por poco más de tres años en Algarrobo.

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“La verdad es que nunca me acostumbré tanto a Santiago. Cuando yo era niña, entre los cinco y ocho años, viví en Algarrobo. Ese período de conexión con el mundo e identificación caló hondo en mí, me gustaba mucho ese lugar y cuando tuvimos que cambiarnos como familia a Santiago fue muy difícil. Me causó mucha tristeza, recuerdo que no me gustaba ni el olor ni el aire de la ciudad (...) lo pasé mal. Considero que siempre quise volver al mar, vivir cerca de la playa. Creo que aguanté tanto en Santiago por motivos laborales, pero eso ya lo veo con otros ojos”, dice.

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Si bien reconoce que su nueva vida alejada de la capital ha sido óptima, su instalación en el balneario no ha estado exenta de algunos inconvenientes. Principalmente por los problemas que enfrentó al tratar de encontrarle un recinto educacional a su hija.

“Eso fue súper complicado. Antes, los colegios fiscales o particulares trataban de encontrar soluciones para las personas que se cambiaban de lugares a mediados de año. Había como un ánimo de que nadie quedara flotando. En ese sentido, muchos lugares pusieron condiciones y complicaciones para incorporarla, fue muy complicado conseguir matrícula. Igualmente, gracias a Dios, encontré un sitio para ella. Es un jardín especialmente creado para papás que se mueven y que existe para que sigan avanzando los niños. Al final todo salió bien, lo que es un alivio. Así que estamos felices”, relata.

“El aire acá es limpio, no hay ruidos de autos ni de ciudad, sólo de pajaritos. Yo no conocía Maitencillo, lo vine a conocer ahora que me vine a vivir acá y me gusta mucho. De igual manera, voy a seguir haciendo cosas en Santiago, pero ordenaré por prioridades en base al tiempo. Haré cinco cosas al día cuando vaya, ponte tú. Seguiré con planes y agenda en Santiago. Tampoco queda lejos, es una hora y media de viaje que es un tiempo que mucha gente hace para volver desde el trabajo a sus casas en el mismo Santiago”, finalizó.

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