La disputa judicial entre Rafael Araneda y el periodista Sergio Rojas llegó a su fin tras un acuerdo entre ambas partes que evitó que el caso continuara en tribunales. El conflicto, que generó amplio revuelo mediático, tuvo su origen en una serie de declaraciones emitidas por Rojas, en las que cuestionó públicamente aspectos de la vida privada del animador, particularmente relacionados con la adopción de su hijo menor.
Estas afirmaciones provocaron una fuerte reacción por parte del entorno familiar de Araneda, que decidió iniciar acciones legales. En ese contexto, se presentó una querella por injurias graves cometidas a través de medios de comunicación, argumentando que los dichos eran reiterados, públicos y atentaban contra la honra de la familia, especialmente del menor involucrado.
Con el avance del proceso, sin embargo, el escenario dio un giro. Según informaron los representantes legales del animador, fue el propio periodista quien manifestó su disposición a una salida alternativa. La intención, señalaron, era evitar las eventuales consecuencias jurídicas que podría implicar una condena.
El propio Sergio Rojas confirmó el desenlace, asegurando que “existió un acuerdo entre las partes y eso ya está absolutamente finiquitado”, lo que permitió poner término anticipado a la acción penal. Esta resolución incluyó una serie de condiciones, entre ellas disculpas públicas dirigidas a la familia afectada ante el tribunal, así como la realización de una donación a una fundación vinculada a la protección de la infancia.
La abogada de la familia, Antonia Biggs Sutil, explicó que la decisión de aceptar el acuerdo estuvo centrada en resguardar el bienestar del niño. “Teniendo siempre como eje el interés superior del niño, la familia accedió a dicha salida, privilegiando evitar la prolongación del proceso y, especialmente, la revictimización del menor”, indicó mediante un comunicado.
¿Qué dijo Rafael Araneda?
Tras conocerse el cierre del caso, un equipo del programa “Hay que decirlo” logró abordar a Rafael Araneda para conocer su reacción. No obstante, el animador optó por mantener distancia y no profundizar en la polémica. “No vamos a hablar, solamente la oficina de abogados puede hablar”, señaló en un breve intercambio con la prensa.
Consultado sobre su conformidad con el acuerdo, Araneda reiteró su postura, enfatizando que se trata de una decisión familiar adoptada con plena conciencia. “Fue una decisión que tomamos hace mucho tiempo de no contaminarnos con esta situación”, sostuvo, cerrando con un escueto: “En buena onda, nada más que decir”.
De esta forma, ambas partes dan por superado un conflicto que tensionó la esfera pública y privada, y que finalmente se resolvió sin necesidad de una sentencia judicial.
