Noticias

Joseph Blatter, un monarca sin corona que aún defiende su reino de la FIFA: “Ni mafia ni corrupción”

“Continúo como miembro de FIFA. No puedo abandonar esta organización a la que serví durante 44 años y en cuya eclosión y grandeza participé”, aseguró el expresidente que aún es investigado y que volvió a dar una entrevista tras un largo ostracismo en Suiza.

La imagen pública de Joseph Blatter terminó arrasada por el escándalo mundial que develó una mafia que usufructuaba de los privilegios de la organización que controla el fútbol. Muchos dirigentes terminaron en la cárcel
–aunque Sergio Jadue sigue disfrutando el sol de Miami a la espera del juicio-, pero el expresidente defenestrado que encabezó la Federación desde 1998 a 2015 hoy goza de sus días apacibles en Zurich, “en la misma casa que ocupo desde 2005″ según aclara, confiado en reivindicar su inocencia en la red de corrupción que investigó el FBI.

A los 86 años Blatter limpia su conciencia mientras da batalla en tribunales, convencido de que fue víctima de una maquinación política y económica. “Empecé en FIFA siendo director técnico, como jefe de desarrollo, después secretario general y finalmente como presidente. Para mí fue extraordinario. Cuando abandonó la presidencia, Joao Havelange me dijo un día: “Joseph, tú has creado un monstruo”. Yo no estoy de acuerdo con ese monstruo, pero el fútbol ahora es una organización internacional reconocida e importante en el aspecto social, cultural y económico”, confesó a ABC de España tras largo tiempo de silencio.

“Mis familiares han sufrido mucho con todo esto. Especialmente mi nieta, Fellina, en el colegio, en el ballet. Sus compañeros le decían que su abuelo era un hombre malo. Y ella, una chica de 15 años, quedó naturalmente muy enojada y tuvo que salir de la escuela, cambiarse de colegio. Su papá y su mamá también tuvieron líos”, reconoce.

“Ni mafia ni corrupción”

El viejo cabecilla de una organización opulenta sostiene que la Fifa no fue una mafia: “Pero continúan unas personas que naturalmente no corresponden al ‘fair play’ del fútbol. Esas son personas individuales. No sé cuántos, pero 10 o más miembros de la FIFA de la época, todos de América del Sur y del norte, fueron arrestados en Suiza y enviados a Estados Unidos. Y algunos fueron castigados por corrupción. Naturalmente, de esas personas que la componen hay algunas individuales que no son tan correctas, pero decir que la FIFA es una una mafia es malo Ni mafia, ni corrupción”.

Al fin, Sepp Blatter es hoy un monarca sin corona que aún defiende su reino: “Continúo como miembro de FIFA. No puedo abandonar esta organización a la que serví durante 44 años y en cuya eclosión y grandeza participé”, asegura, sin condena ni remordimientos..

“A mi nieta sus compañeros le decían que su abuelo era un hombre malo. Y naturalmente tuvo que cambiarse de colegio. Mi familia ha sufrido mucho”.

Tags

Lo Último


Te recomendamos