Su dimisión era algo esperado tanto por el oficialismo como la oposición, determinación que se ratificó este miércoles en el Palacio de La Moneda, luego que el ministro del Interior, Jorge Burgos, suspendiera sus actividades en el sur del país para entregar la información: Cristián Riquelme -el administrador de Palacio- renunciaba a su cargo.

Rápidamente, los análisis se sucedieron en diversos sectores políticos, algunos criticando la lentitud en su salida y otros reconociendo que la continudad del cuesionado funcionario (vinculado al Caso Caval y, por ejemplo, a millonarios contratos vía trato directo) era insostenible.

El Secretario general de Renovación Nacional, Mario Desbordes, planteó que “nos parece que es la decisión correcta. Es lo que se viene planteando hace muchas semanas ya, esto se dilató innecesariamente, debió haber sido una decisión de la Presidenta hace mucho rato”. 

En declaraciones formuladas a CNN Chile, el dirigente RN opinó que las actuaciones de Riquelme causaron “daño importante, los propios parlamentarios de la Nueva Mayoría han señalado que la permanencia del señor Riquelme era una cuestión sospechosa e incluso esbozaban la duda de que se quedaba en el cargo porque sabía mucho respecto de la situación de Caval u otras cosas”. 

Desde Amplitud, a su vez, realizaron una dura crítica después del anuncio de la renuncia del administrador de La Moneda, Cristián Riquelme, opinión que expresó el diputado Pedro Browne.

"Lo que no puede seguir pasando es que el Gobierno siga dilatando decisiones importantes cuando están en juego la transparencia y la probidad. La forma en que ha actuado frente a los casos Dávalos y Riquelme es una pésima señal para todo el país. No podemos valorar la renuncia, es lo que debía ocurrir y todos estábamos esperando que la Presidenta actuara", señaló.

Desde el oficialismo, uno de quienes analizó lo ocurrido en Palacio fue el diputado y ex presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade, quien declaró que “la situación de Riquelme era insostenible. Ya en la Comisión Caval y por unanimidad, habíamos planteado y recomendado que la desvinculación del señor Riquelme de sus tareas era necesaria. Yo había manifestado un matiz, en el sentido de que correspondía hacer un sumario, pero creo que, sin lugar a dudas, la decisión de que se ha tomado es la conducente a resolver este problema que se había arrastrado demasiado tiempo”. 

Respecto de cómo la renuncia de Riquelme permitía al Gobierno enfocarse en otros temas, el legislador afirmó que “resolver este tipo de problemas que faciliten que la centralidad de la tarea del Gobierno sea su agenda, programática, política, legislativa, y no estar permanentemente preocupados de este tipo de situaciones, sin lugar a dudas que facilita las cosas”, y añadió que “iniciar el año resolviendo esto es muy bueno para el Gobierno”. 

Por último, el diputado (DC) y ex miembro de la Comisión Caval, Gabriel Silber, reconoció a Radio Cooperativa que "esta letanía pareció un 'lamento boliviano'. Esta teleserie tuvo un final que me pareció un parto inducido".

"Esta persona ha sido cuestionada día a día (...) Aquí hay un cambio de rumbo, la Presidenta va a quedar libre para impulsar los cambios sin el lastre que era la figura de Cristián Riquelme. Aquí habían sombras, si el Gobierno quería separar aguas de lo que era el Caso Caval, el inicio de auditorías. (La salida de Riquelme) libera a La Moneda", expresó el parlamentario.

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